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Entrevistas sobre Biodiesel con autoridades de las cámaras de Biocombustibles en Argentina

Autor:  Redacción de A&G 

Dialogamos  con Víctor Castro, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO); Leonardo Nicolini, Vicepresidente de la Cámara Argentina de Empresas Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB); y con Axel Boerr, Presidente de la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados (CAPBA) sobre el presente y futuro en materia de Biodiesel y Biocombustibles. Dentro de un contexto de cambios de normativas y tensiones comerciales, los referentes nos brindan un panorama amplio acerca de lo que podemos esperar de cara al futuro en la República Argentina. Las siguientes entrevistas se llevaron a cabo en Abril de 2021 y por lo tanto, presentan el estado de situación a la fecha de su realización.

  • ¿Qué empresas están nucleadas en vuestras respectivas Cámaras y cuál es el rol que le compete a cada una de las mismas?

 

Víctor Castro (VCA):  CARBIO tiene por objeto ejercer la representación institucional de los productores argentinos de biocombustibles, ante los sectores públicos y privados, con el fin de promover el uso de los biocombustibles y sus derivados a nivel local e internacional. Las empresas asociadas a nuestra Cámara son todas productoras de biocombustibles: AGD, BUNGE, CARGILL, COFCO, EXPLORA, LDC, MOLINOS AGRO, OLEAGINOSA MORENO, VICENTIN Y UNITECBIO.

 

Leonardo Nicolini (LNI): En enero del  2013 se crea CEPREB nucleando  a más de  20 pequeñas y medianas empresas PYMES elaboradoras de biodiesel. Estas empresas se ampararon bajo el régimen de la Ley 26.093 donde una de las premisas principales era radicarse lejos de puertos generando valor en origen y desarrollando economías regionales en diversas localidades del interior del país. Fueron radicadas en provincias como Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y San Luis. En esos tiempo era fundamental representar a un sector nuevo y con un desarrollo plenamente PYME frente a organismos públicos, privados y sobre todo la sociedad.

 

Axel Boerr (ABO): CAPBA nació en Argentina con la idea de constituirse en promotor de la eficiencia de la industria y del desarrollo de biocombustibles de 2ª generación a nivel panamericano. Para poder realizar una transición de 1ª a 2ª generación, las compañías primero tienen que sobrevivir, cuestión que se ve agravada en Argentina con el no tratamiento en diputados de la prórroga de la Ley 26.093 que unánimemente votó la cámara alta. Actualmente son socios Explora S.A. y Unitec Bio S.A., que se comprometieron a mantener un estándar mínimo de eficiencia operativa que es requisito para ser parte de la cámara.

 

  • La pandemia del Covid 19 provocó hace 1 año (especialmente los primeros meses) un impacto importante sobre la economía, especialmente en lo relacionado con el transporte.

 ¿Cuánto y como afectó esto al sector, cuál es la situación actual y cuáles son las perspectivas a corto y mediano plazo?

 

VCA: La baja en la actividad junto al desfasaje de los precios del petróleo versus aceites producida por la pandemia, hizo que el mercado doméstico y de exportación cayeran en aproximadamente un 50% respecto al año precedente. Esperamos este año empezar a retomar mercados de mano de la reactivación económica mundial, que se pueda dar en función del avance de la lucha contra la pandemia producto de la vacunación y otras herramientas que se desarrollen.

 

LNI: Por el efecto de la pandemia disminuyo el consumo de combustible a niveles realmente muy escasos. Por  esta baja  se vio afectado el abastecimiento de Biodiesel. Entre Marzo y Julio las plantas estaban a un 30/40% de capacidad de producción. En Agosto del 2020 el aceite de soja sufrió un aumento importantísimo que realmente las plantas no podían absorber, y en consecuencia de ello se paralizó la producción ya que la Secretaria de Energía de la Nación no actualizaba los precios de venta. 

 

ABO: En términos generales, el biodiesel debería ser el 10% del gasoil que se expende en Argentina. Con la pandemia cayó significativamente el consumo de gasoil, y algunas petroleras, decidieron unilateralmente disminuir el porcentaje de corte de biocombustibles, afectando así a la industria de manera más significativa que el impacto producido por la baja de consumo que significó la pandemia. No hubo sanciones ni procesados por esta irregularidad. En términos de precio, apartándose claramente de la normativa vigente, la Autoridad de Aplicación de manera unilateral dejó de publicar los precios del biodiesel acordes a los costos de los insumos. Siendo que la producción de biodiesel para el corte doméstico es una industria de transformación de insumos dolarizados (principalmente aceite de soja y metanol), los precios dejaron de cubrir los costos variables, y la industria estuvo sin actividad al menos un semestre completo, poniendo en situación desesperante a las empresas que tuvieron que aceptar una baja de corte para poder acceder a precios (nuevamente fijos) que en virtud de su nivel, hoy siguen manteniendo a la industria sin actividad.

 

  • El año pasado, el Senado de la Nación le dio media sanción a la ley de biocombustibles. El proyecto se está por tratar en la Cámara de Diputados y como la ley vigente en la actualidad vence a fin de mes, aun no se sabe si el resultado va a ser prorrogar los cortes actuales de 12 % para bioetanol y 10 % para biodiesel, si los mismos de van a incrementar, tal como era la expectativa de los productores hace un tiempo o si tal vez van a ser reducidos.

 ¿Podría mencionar los aspectos más relevantes de la nueva ley con media sanción en el Senado, que es lo que está en juego con la nueva ley y cuáles son las consecuencias de los posibles desenlaces?

 

VCA: Efectivamente el próximo 12 de Mayo, vence la actual ley de biocombustibles que estuvo vigente por 15 años. Este lapso ha permitido el desarrollo de una industria que además de agregar valor a los productos agropecuarios que se obtiene a través del procesamiento de los granos (el aceite de soja en el caso del biodiesel), han sustituido importaciones de gasoil con un producto renovable y 100% de producción nacional. Además, sostiene los precios de la cadena al no sobre ofertar el mercado internacional con aceite y exportar valor agregado desde su origen. Desde CARBIO se apoya el proyecto de una ley superadora en reemplazo de la actual que potencie los beneficios aportados por los biocombustibles, como la desarrollada por la Liga de Provincias Bioenergéticas en el año 2019. Entendemos que esto se debe dar en el marco de un debate con amplia participación de los sectores productivos, y que esto amerita una prorroga al actual régimen para dar lugar a los debidos plazos parlamentarios y análisis que se requieren.

 

LNI: En el Senado de la Nación se votó la prórroga de la ley 26.093 por unanimidad. Semana después se votaría en la Cámara de Diputados, pero por algún motivo que desconocemos no se llevó a cabo dicha votación. En la actualidad se está hablando de una nueva ley que reemplazaría a la 26.093 a partir de Junio 2021. Es indispensable contar con leyes como estas para fomentar las economías regionales, diversificar la matriz energética nacional y aprovechar al máximo nuestras energías renovables.

 

ABO: Las consecuencias directas de la nueva ley con media sanción del Senado serían el mantenimiento de las fuentes de trabajo, el cumplimiento de la Constitución Nacional, en virtud de su artículo 41 y de las leyes 25.675 (Ley Ambiental Nacional – Art. 4º Principio de progresividad y ley 27.270 (Ratificación Acuerdo de París) y un no retroceso en materia de salud pública en virtud de las características nocivas del gasoil de origen fósil, calificado hace ya más de 10 años por la OMS como cancerígeno. En forma más elíptica, podría peligrar el acceso de cualquier producto argentino a mercados como UE y los EEUU, y además las empresas productoras podrían dedicar sus recursos al desarrollo de los combustibles de 2ª generación, que es un esfuerzo no sólo productivo, sino de búsqueda de mercados y materias primas, y de un profundo estudio de la legislación en cada uno de los posibles destinos.

Respecto al mercado de corte obligatorio, posibles desenlaces son su evolución (si es que se sanciona la prórroga y después se discute y sanciona una nueva ley contemplando a los productores actuales, a las nuevas tecnologías, al ahorro de emisiones y a la no injerencia de otros lobbies), su concentración (si prospera la iniciativa apoyada públicamente el 22 de Marzo próximo pasado por “empresarios PyME” que ya controlan 11 plantas de biocombustibles) y su desaparición (si es que caduca la ley).

 

  • Existen diferencias en algunos trabajos, y en lo que referente a la descripción de las distintas generaciones de biodiesel que a veces se origina en las materias primas utilizadas y otras veces en los procesos y subproductos generados. Además de las 3 generaciones de biodiesel, algunos incluyen una 4ta, consistente en cosechas de granos GMO, a veces a partir de algas y hasta existe algún artículo que menciona la generación 1.5. Los desechos de algunas industrias tales como el destilado del aceite de palma o las grasas animales no comestibles y el UCO son incluidas junto con cultivos no comestibles a veces como 2da generación y otras como de 3ra generación. Además, aparecen denominaciones superpuestas tales como biodiesel de avanzada, HVO o biodiesel verde. 

¿Podría aclarar estos conceptos y comentar la situación actual y las perspectivas de las diferentes materias primas y procesos que son o bien podrían ser utilizados? 

 

VCA: Hay mucho para trabajar todavía en biocombustibles en general y en biodiesel en particular, tanto en eficiencia de producción, energética y ambiental. La disponibilidad de materias primas es uno de los principales factores económicos que determinan las inversiones en biocombustibles y la Argentina tiene amplia disponibilidad de aceite de soja derivado de unos de los mayores polos de molienda a nivel internacional. Pero también el biodiesel permite la utilización de aceites usados o desechos industriales y otras tecnología de conversión como el hidrotratado (HVO), que optimizan la eficiencia ambiental o productiva. En la actualidad, los costos pueden ser determinantes, pero los desarrollos tecnológicos avanzan en ese sentido. Del mismo modo que todos los subproductos como la glicerina y los múltiples usos que el propio biodiesel tiene más allá de lo energético, donde la materia prima no la suministre la geología, sino agricultura haciendo uso de la energía solar y la lluvia de manera renovable.

LNI: Biodiesel de distintas generaciones implica que se generan a partir de diferentes materias primas o procesos, hoy en la búsqueda de llegar a combustibles con mejor eficiencia y menor huella de carbono implica en desarrollar nuevos procesos con nuevas materias primas, teniendo en cuenta que la industria del biodiesel es reciente, aún queda mucho por conocer y descubrir, ya sabemos que tecnologías como el HVO han sido probadas y se están utilizando con éxitos en otros países. HVO (aceite vegetal hidrogenado) es un componente de combustible renovable que puede mezclarse en el diésel fósil o bien utilizarse en lugar del diésel en los motores que utilizan dicho combustible. El aceite vegetal hidrogenado consiste en un aceite vegetal o grasas animales que se mezclan y reaccionan con hidrógeno en presencia de un catalizador para posibilitar la reacción y a su vez aumentar la calidad del producto obtenido, convirtiéndolo en un combustible apto para motores diésel. La materia prima utilizada en el proceso puede ser de la misma calidad o de una calidad muy inferior a la que se utiliza para producir el biodiésel normal, pero el producto final es de calidad superior.

ABO: El Biodiesel es el producto del proceso de transesterificación de triglicéridos, componentes esenciales de los aceites vegetales y grasas de origen animal, con un alcohol liviano (por lo general metanol) en presencia de un catalizador básico (que puede ser NaOH o KOH).

  • HVO: proceso de hidro craqueo e isomerización catalítica de ácidos grasos libres y/o presentes en moléculas de glicéridos para la producción de moléculas de hidrocarburos verdes en las fracciones del gasoil (green diesel), combustible de aviación (green jet), nafta (bio naphta) y GLP (bio propano y butano). Todos compatibles con sus homónimos fósiles. Se utilizan en el proceso catalizadores heterogéneos metálicos, que son los que posibilitan que la reacción se lleve a cabo.
  • Combustibles de 1ª generación: Producidos a partir de materias primas de 1er uso, generalmente comestibles, tales como aceites vegetales de soja, colza, palma, girasol o hidratos de carbono obtenidos a partir de maíz y caña de azúcar.
  • Combustibles de 2ª generación: Producidos a partir de materias primas no comestibles, generalmente desechos y residuos, tales como aceite vegetal usado, grasas animales incomestibles y aceites ácidos, entre otros.
  • Combustibles de 3ª generación: Obtenidos a partir de algas.
  • Combustibles Avanzados: Producidos a partir de determinadas materias primas residuales incluidas en listados de las Directivas de Energías Renovables de la UE, en marcos regulatorios de Estados Miembros de UE, en la EPA de EEUU y en marcos regulatorios de ciertos estados de EEUU como la LCFS de California. En general para el procesamiento de estas materias primas se requieren tecnologías avanzadas (ya no alcanza solo con la transesterificación y/o el HVO convencional), y de ahí su denominación. 

Más allá de las denominaciones, el mundo avanza hacia los biocombustibles con mayores factores de ahorro de GEI, y que además resuelven otros problemas, como aprovechar residuos y desechos en vez de descartarlos al medioambiente. El ahorro de emisiones puede llegar al 95% respecto del combustible fósil que reemplazan, sin considerar que los desechos grasos, además de contaminar cuerpos de agua se degradan produciendo gases no combustionados, cuyas emisiones son tan nocivas como los venteos de gas natural sin quemar o los gases que se producen a partir de los excrementos de animales vacunos. El efecto invernadero del metano sin combustionar es 25 veces superior al del CO2 que se produce cuando se quema el metano.

El HVO es una solución técnica de extrema relevancia y por lo tanto tiene un valor de inversión acorde a tal relevancia.

  • Algunas proyecciones indican que la participación de los biocombustibles a nivel global que actualmente está por debajo del 10 % podría llegar a triplicarse hacia el año 2050 ¿Existen materias primas suficientes para cubrir la demanda potencial para reemplazar los combustibles fósiles en esos niveles?  ¿Existen materiales de desecho suficiente para complementar el uso de las productos obtenidos a partir de semillas oleaginosas utilizadas con fines comestibles?

 

VCA: El uso del biodiesel a nivel mundial se duplicó en la última década pasando de 21 a 42 millones de toneladas. La disponibilidad de materia prima es el principal factor que influye en las inversiones en renovables en general. Es por ello, que Finlandia tiene la mayor planta de biogás obtenido a partir de desechos forestales, Arabia Saudita es líder en generación de electricidad solar, mientras que Argentina aprovecha su amplia disponibilidad de aceite de soja provenientes de uno de los mayores polos mundiales de molienda para producir biodiesel. Argentina ha utilizado como máximo el 28% en promedio los últimos años de la producción de aceite para producir biodiesel. Hay capacidad de producción, disponibilidad de materia prima, en Argentina y el mundo para seguir creciendo en la oferta de biodiesel, ya sea a partir de grasas y aceites de la industria como así también a partir del aprovechamiento de desechos.

LNI: Si, estamos convencidos que con las nuevas tecnologías que han sido descriptas precedentemente y que ya existen se puede llegar a esos niveles de corte para el 2050 ya que se podrán producir biocombustibles con base de diferentes materias primas como por ejemplo a partir de desechos de diversos orígenes.

ABO: No, y ese es el gran desafío con la puesta en marcha de proyectos de HVO a nivel mundial. Solo en EEUU se prevé cuadruplicar la capacidad de producción de HVO en los próximos 5 años. El desafío se intensifica al considerar las restricciones en el procesamiento de materias primas de primer uso que varios países (con UE a la cabeza) prevén poner en práctica.  

Con referencia a los materiales de desecho, sí existen, y el desafío tecnológico es adecuarlos para que puedan ser transformados en biocombustibles. Incluso los desechos de alimentos pueden ser convertidos hoy en biocombustibles, con desarrollos tecnológicos muy avanzados, principalmente en UE y en los EEUU. Los biocombustibles de 2ª generación -incluyendo a los avanzados- tienen potencial para ser un gran depurador de los desechos del planeta, y éste es uno de los factores que desde CAPBA utilizamos como guía.

 

  • El biodiesel constituyó inicialmente un avance para disminuir los GEI producidos por los combustibles fósiles. Sin embargo desde hace ya muchos años y desde los más diversos foros existe un cuestionamiento creciente a la utilización de aceites comestibles como combustibles, principalmente debido a la gran demanda que implica el reemplazo de Diesel de petróleo ha generado un avance de la frontera agropecuaria sobre bosques y humedales, y las proyecciones actuales indican que esta tendencia si bien en forma desacelerada con respecto a las ultimas 2 décadas,  seguiría en la década actual con un enorme impacto sobre la biodiversidad y el cambio climático. Esto está llevando en algunas regiones como en la UE a eliminar gradualmente a la palma como materia prima para biodiesel. ¿Cómo cree que evolucionará el tema a nivel global? 

 

VCA: El biodiesel Argentino se muestra como unos de más eficientes del mundo en términos de eficiencia energética. Esto es gracias a la amplia difusión de la siembra directa y a las buenas prácticas agrícolas ampliamente difundidas en el campo argentino, a la corta distancia del campo con relación a las plantas de molienda y que estás en su mayoría están integradas con las plantas que producen el biodiesel y a la vez con los puertos de embarque. Sobre estas bases, estudios del INTA han determinado que el Biodiesel argentino disminuye en un 70% las emisiones en comparación al gasoil que reemplaza. Este mismo estudio destaca que la producción de biodiesel de Argentina del 2008 al 2018 evito emisiones en una magnitud tal que para equipararla se hubieran necesitado nueve veces la superficie de la Capital Federal  plantadas de bosques. Todo esto sin aumentar la superficie cultivada de soja, destacando el aumento de productividad. A esto se suman a nivel nacional y mundial el desarrollo de biocombustibles a partir de desechos y otros que aumentan la eficiencia ambiental de los mismos, convirtiendo a los biocombustibles en una herramienta válida para afrontar la transición energética mundial de manera sustentable.

 

LNI: De nuestro punto de vista este cuestionamiento es básicamente una verdadera falacia ya que está más que claro que no se utilizan aceites de consumo masivo humano, y voy a suministrar una breve ejemplo, si no existiera el consumo de aceite de soja para la producción de biodiesel, la harina de soja sería mucho más costosa para la producción de proteína animal ya que debería absorber el valor negativo del aceite básicamente por el desbalance comercial de la cadena.

Por otro lado la pregunta también hace hincapié en la deforestación para la utilización de tierra agrícola, esto es decisión de políticas de cada país ya que para eso solamente hace falta control y leyes que lo impidan. No podemos culpar a los biocombustibles de la deforestación ya que si no existieran le deberíamos culpar a la producción de cerdos, leche o pollos por la deforestación para plantar maíz. 

En nuestro país ya hay legislaciones que prohíben la deforestación y no implica que se cumplan, pero no es problema de los biocombustibles sino de un control por parte del Estado. 

ABO: Creemos que evolucionará más de acuerdo con la política que con los aspectos técnicos. En Argentina estamos familiarizados con el aceite de soja como principal materia prima para la producción de biodiesel. Lo que tracciona la producción de poroto de soja es la demanda de proteínas y carbohidratos, principalmente desde China. Nos referimos al 80% del volumen que se produce a partir de las habas de soja y que es precisamente la harina de soja. El coproducto, de la harina es el aceite de soja, el cual una vez refinado, se transforma en comestible. Técnicamente es un alimento en virtud que los triglicéridos constituyen el 15% de la dieta sugerida, pero la alimentación está principalmente comprometida en referencia a la demanda de carbohidratos (50%) y proteínas (35%). Por lo tanto, al valorizar el aceite de soja, se disponibilizan a menor costo carbohidratos y proteínas como constituyentes esenciales de la harina de soja.

 

  • El precio de la glicerina se disparó el año pasado como consecuencia de la contracción de la producción de biodiesel. De todos modos, el precio continúa siendo muy elevado en relación con los años anteriores. ¿Cómo afecta el precio de este subproducto en la ecuación económica del biodiesel y cuáles son las perspectivas a corto y mediano plazo?

 

VCA: En los comienzos de la producción de biodiesel, las proyecciones de negocios en biocombustibles no consideraban a la glicerina más allá del costo del retiro de plantas de este producto como “desecho” debido a que el mercado era muy exiguo para considerar se pudiera pagar algo por la glicerina. Con el tiempo y la amplia disponibilidad, la glicerina ha encontrado usos en alimentación animal, limpieza, cosmética (pasta dental), etc. Esta situación no solo provocó que Argentina haya exportado en promedio unos 100 millones de dólares al año de glicerina (ya sea cruda como refinada), sino que abre un enorme abanico de desarrollo de aplicaciones de este subproducto que agrega valor a la cadena y sustenta la producción en un todo.

 

LNI: Es una ecuación sencilla de economía básica el aumento ya que la producción de biodiesel cayó y por consecuencia los stocks de glicerina en el mundo bajaron, si la industria del biodiesel vuelve a fases normales los valores se normalizarán.

Estamos hablando que el consumo de combustible en el mundo disminuyó drásticamente y como consecuencia de ello, los biocombustibles también, las perspectivas son muy difíciles de estimar ya que no sabemos cuánto tiempo se extenderá la pandemia y que determinara el estado nacional para el uso de los biocombustibles en el mercado interno ya que la ley se vence en un mes y la incertidumbre de la industria es muy grande.   

 

ABO: En forma análoga al comportamiento de los precios de muchos productos petroquímicos, la glicerina tiene alta volatilidad, y no esperamos algo diferente en el futuro. Su cantidad es una fracción de la producción de biodiesel, y su precio también es una fracción. Consideramos que su importancia radica en las posibilidades oleoquímicas que brinda dada la naturaleza de la molécula.

 

  • En nuestro país la soja es la materia prima casi exclusiva para la producción del biodiesel. Teniendo en cuenta que el principal driver de este cultivo es destinado para exportación y fundamentalmente para la fabricación de piensos, y que la cría intensiva o extensiva de animales está considerada como una carga creciente sobre las diferentes huellas ambientales: uso directo e indirecto de la tierra, huella de carbono, huella hídrica y considerando además que en la última década se está promoviendo la reducción y hasta la eliminación de la carne en la dieta y simultáneamente se están produciendo avances en el desarrollo de la carne a partir de vegetales con fuertes inversiones por parte de la industria cárnica y alimentaria en el sector. A la luz de estos datos y de los efectos mencionados anteriormente sobre las restricciones a nuevas expansiones de la frontera agrícola ¿cómo ve el futuro del aceite de soja como materia prima para el biodiesel?

 

VCA: La soja, al contrario que la mayoría de los otros cultivos que proveen materia prima para la producción de biodiesel tiene la particularidad que solo un 20% de su producción es usada para producir aceite, mientras que el 80% restante es utilizado como harina proteica para alimentación animal y otros usos alimentarios directos, mientras que otros cultivos presentan una relación inversa. La demanda de harina de soja ha venido creciendo sustancialmente en los últimos años de la mano del cambio de hábitos alimenticios en países asiáticos principalmente China en dietas que sustituyen la carne por alimentos de origen vegetal. Si bien esta tendencia puede llegar a ser opuesta en otros estratos de la población mundial de países desarrollados, consideramos que la demanda por harina de soja pueda seguir siendo sostenida. Con lo que la oferta de biodiesel obtenido a partir del aceite de soja seguirá siendo una alternativa válida, sin desmedro del desarrollo de otros biocombustibles a partir del aprovechamiento de desechos u otras tecnologías que se están desarrollando como se mencionara precedentemente.

 

LNI: Hoy el biodiesel base aceite de soja es lo más eficiente y económico que dispone nuestro país, y como se  comentó en las preguntas anteriores esta es una industria que si le das previsibilidad a largo plazo invierte en I+D, debido a que ya lo ha demostrado en tan poco tiempo de actividad, es una industria que no se va a cerrar a un mono insumo como el aceite de soja, debido a que existe un amplio y a la vez interesante abanico de insumos que a medida que la producción vaya mutando se puede diversificar.

 

ABO: Entendemos que el crecimiento de los biocombustibles estará dado por la incorporación de biocombustibles avanzados. La producción de soja seguirá siendo traccionada por la demanda de la harina, y el aceite que no se utilice como alimento podrá ser convertido a biodiesel o green diésel, o bien, por alguna molécula oleoquímica de mayor valor agregado.

 

  • Existen en diferentes países (EEUU, UE, Brasil), varios proyectos de nuevas plantas de biodiesel hidratratado. ¿Qué perspectivas tiene esta tecnología a nivel global? ¿Existe algún proyecto en Argentina para el HVO?

 

VCA: No tenemos información en CARBIO que exista algún proyecto en marcha de producción de HVO, pero la participación de este producto en el mercado de biocombustibles se duplico en los últimos 5 años a nivel mundial. Los costos de producción son más elevados que el biodiesel de primera generación pero sus mejoras tecnológicas lo van haciendo más participativo. Los biocombustibles en general tienen mucho aún para crecer y aportar desde el punto de vista productivo, calidad tecnológica y ambiental de lo que ofrecen en la actualidad. Los combustibles fósiles llevan años de ventaja en ese sentido. Por eso sostenemos la necesidad de políticas que den previsibilidad a los biocombustibles para llevar adelante todos estos avances.

 

LNI: Ya es una tecnología que está probada en otros países y que funciona muy bien y que produce nada menos que biojets, este es el combustible que las aerolíneas del mundo están consumiendo y van a empezar a  consumir para bajar su huella de carbono, sabemos que hay proyectos en nuestro país que se encuentran demorados y a la espera de un horizonte más claro para poder ser desarrollados.

 

ABO: Ha habido durante el gobierno anterior algún anuncio o intención por parte de un grupo santafesino que hoy promueve una ley que bajaría el uso de biodiesel a la mitad o menos. La respuesta es no.

 

  • ¿Qué futuro tiene el uso de aceites no convencionales como serían Camelina y Jatrofa para la producción de Biodiesel teniendo en cuenta su composición acídica y el índice de Iodo de los mismos?

 

VCA: Los combustibles líquidos en general son economía de escala. Estos son desarrollos incipientes que podrían ser una alternativa. El punto aquí es encontrarse con la necesaria disponibilidad de materia prima que como mencionáramos anteriormente, siendo este el principal factor económico a la hora de determinar una inversión en renovables en general. Seguramente el desarrollo de aditivos u otras tecnologías de producción puedan solucionar de manera más eficiente algunas de las deficiencias que el biodiesel obtenido por las materias primas actuales pueda tener, además de las alternativas que se mencionan en la consulta.

 

LNI: Estos aceites con las tecnologías actuales se pueden procesar en plantas ya instaladas en nuestro país, pero no se utilizan por su elevado valor, en lo que a precio se refiere, el día que cambie la ecuación o la producción se pueden utilizar tranquilamente sin mayores inconvenientes.

 

ABO: El índice de iodo no es un problema dado que en los esquemas de producción de biocombustibles actual y futuro se diseñan mezclas complementarias para optimizar los parámetros de calidad del producto final. La acidez ha dejado de ser un problema desde que una de las compañías de nuestra cámara desarrollase en el país y con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología la tecnología que permite producir biocombustibles a partir de materias grasas con hasta 100% de acidez. Luego, las diferentes materias grasas serán utilizadas, o no, principalmente en función de su disponibilidad, sus precios, las características del combustible producido, y las barreras arancelarias y paraarancelarias.

  • ¿Organizan en sus respectivas instituciones actividades técnicas de capacitación? ¿Ve alguna posibilidad de complementación con ASAGA que es una entidad eminentemente técnica y científica?

 

VCA: La amplia mayoría de los miembros de CARBIO son además parte de ASAGA. CARBIO ha participado y está disponible para participar de jornadas o actividades de capacitación que ASAGA pueda organizar en la medida de nuestras posibilidades.

 

LNI: Hace varios años que nuestra industria viene golpeada por diferentes decisiones gubernamentales, es por eso por lo que tenemos interrumpido todo tipo de charlas y capacitaciones a nivel nacional. Espero que esta situación cambie o se modifique para poder seguir informando al país las bondades de este sector.

 

ABO: CAPBA es una cámara joven, y está enfrentando su primer desafío que es la supervivencia de la industria. Una vez alcanzado el objetivo, los esfuerzos estarán direccionados en el desarrollo a través de la tecnología, la eficiencia, y la profundización de ahorro de emisiones. El marco es de colaboración entendiendo que esa es la forma de alcanzar los objetivos más rápidamente. Por lo que la respuesta es sí. El planeta lo necesita.

 

  • ¿Puede darnos algunas conclusiones sobre el presente y futuro del Biodiesel en Argentina y la Región?

 

VCO: Argentina ha dado muestras de las amplias condiciones de competitividad que posee, en la producción de biocombustibles a partir de sus capacidades de producción agrícola, industriales y tecnológicas para crecer en la producción de biocombustibles y sus derivados. A nivel regional Brasil con una realidad equivalente a la Argentina en sus condiciones de desarrollo agrícola e industrial demuestra que el camino es válido en cuanto nos supera ampliamente en la utilización ya sea de bioetanol como biodiesel. Sin dudas para esto son necesarias políticas públicas que los promuevan, sobre todo atendiendo el interés público que representa la necesidad de bajar las emisiones de gases efecto invernadero y los niveles de particulados (humos) que afectan la salud de la población en general pero en mayor medida en las grandes urbes, sumado a que reemplazamos importaciones de gasoil y naftas con un producto 100% de producción nacional.

 

LNI: Esta es la pregunta más difícil de contestar, lamentablemente es tan corta nuestra previsibilidad como industria dentro del ámbito nacional, ya que está a punto de vencer la reglamentación que permite que esta industria funcione, ahora si lo vemos en un contexto macro creemos que tiene un alto potencial ya que al ser una industria nueva y que le falta desarrollo solamente dándole reglas de juego claras, podremos ayudar a lograr los objetivos que nuestro país y la región se comprometió en los diferentes tratados para bajar el consumo de fósiles y disminuir la huella de carbono .

 

AB0: Hace poco nos preguntaron sobre biocombustibles, soberanía energética y el 2030. La soberanía energética es el derecho de los individuos conscientes, las comunidades y los pueblos a tomar sus propias decisiones respecto a la generación, distribución y consumo de energía, de modo que estas sean apropiadas a sus circunstancias ecológicas, sociales, económicas y culturales, siempre y cuando no afecten negativamente a terceros. Tomando la definición como válida, no hay soberanía energética en Argentina en referencia a biocombustibles en virtud de que las decisiones no son las tomadas por las comunidades y los pueblos. La muestra más cabal es que, en referencia a la ley 26.093 y demás normativas vigentes a la fecha (15 de abril de 2021) los últimos 5 secretarios de energía incumplieron por sí mismos y por no denunciar y sancionar a terceros bajo su órbita de control que violaron esta normativa, que es la voluntad de las comunidades y los pueblos en tanto y en cuanto fue debatida y sancionada por sus representantes. 

Lamentablemente las decisiones son tomadas en oficinas corporativas cuyas casas matrices auspician la mayoría de fundaciones y programas periodísticos en un intento de marcar agenda y construir poder. A veces (por suerte) no alcanza. Dicho todo esto, el futuro es incierto, y del rumbo real dependerá la inserción de los productos argentinos en el mundo, especialmente en UE y EEUU. Por el bien de los argentinos, y pensando en desarrollar, producir y exportar, es que esperamos que se privilegie el cuidado del medioambiente y no se cierre la puerta a nuestras exportaciones por cuestiones ajenas a cada industria en particular.

 

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