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La suma equivale a 1.843 millones de litros del combustible. Ese es el volumen que demandaría la campaña agrícola 2014/15.

Unos 20.300 millones de pesos, o 2.290 millones de dólares al tipo de cambio actual, deberían gastar los productores argentinos para hacer frente a sus necesidades de gasoil en la campaña 2014/15, que ingresó en sus tramos finales. Los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario estimaron que la demanda de ese insumo crítico sumará 1.843 millones de litros durante el corriente ciclo agrícola.

Para tener una dimensión de lo que representa el gasoil en la estructura de costos del sector agrícola local vale comparar este gasto (los mencionados 2.290 millones de dólares) con los ingresos esperados por el sector con la venta de la próxima cosecha de soja, de unos 13.000 millones de dólares. Es decir, el combustible se llevará casi 18% del dinero que ingresará a los bolsillos de los chacareros luego de descontadas las retenciones.

La Bolsa rosarina recordó que en la campaña anterior, la 2013/14, el consumo estimado de gasoil habrá ascendido a 1.809 millones de litros. Así, este año se habría registrado un crecimiento de la demanda cercano al 2%. "Este incremento obedecería al aumento que registraría la producción de granos de nuestro país en la actual campaña, que ascendería a 110 millones de toneladas. Recordemos que en el ciclo pasado (2013/2014), la producción total habría sido de 105 millones de toneladas", se explicó.

"La mayor producción de granos de este año implicará un aumento en la demanda de combustible para el transporte, tanto en lo referente al flete corto como al envío de la producción a los puertos de salida al exterior o a la industria procesadora", añadió un informe de la entidad cerealera.

Con estos niveles de gasto y consumo en gasoil, el agro confirmó que es uno de los grandes demandantes de ese combustible, con casi un tercio del total consumido en el país.

Los cálculos de la Bolsa de Rosario se hacen tomando en cuenta los consumos de gasoil tanto dentro de los predios agrícolas (comprende la utilización de maquinaria agrícola y movimientos internos de los rodados); como en el transporte de granos hacia puertos y fábricas. En el primer caso, los expertos estimaron un consumo de 870 millones de litros, mientras que para los fletes de la cosecha se destinarían otros 973 millones de litros.

Fuente: Clarin Rural

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  • Tablero de Control y Balance de Masas online y con proyección internacional

    El evento se desarrolló mediante streaming en directo con más de 50 participantes  de todas partes del mundo.

    La jornada fue un éxito, decenas de personas de todas partes del mundo se unieron al streaming organizado por ASAGA y patrocinado de Desmet Ballestra para actualizarse sobre el Tablero de Control y Balance de Masa en Plantas de Crushing. Destacamos que todas las charlas se dictaron por streaming directo con plena participación de los inscriptos, pero de una manera organizada para evitar ruidos durante las disertaciones.

    El objetivo era conocer los conceptos y estrategias técnicas acerca de cómo implementar un Tablero de Control en una planta de crushing de semillas oleaginosas. KPI, Informes Gerenciales, entre otros puntos. Asimismo, también se dará teoría y práctica sobre Balance de Masas en la industria aceitera. Se trabajará a través de ejemplos prácticos y didácticos que permitan analizar casos concretos de Balance de Masas. Los asistentes de este taller adquirirán herramientas de guía y optimización de sus tareas en planta.

    La coordinación del evento estuvo a cargo del especialista Aníbal Demarco (DESMET BALLESTRA y ASAGA), quien además disertó junto a Renata Carminato (C&L Consultores) y César Lanati (C&L Consultores).

     

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    Fuente: Prensa ASAGA

     
  • Productores de biocombustible se declaran en estado de alerta

    El sector viene operando a la mitad de su capacidad desde fines del 2019.

    El sector de biocombustibles se encuentra en estado de alerta después que los productores aseguraron que permitieron un gran ahorro en importaciones, al rechazar la posibilidad que atribuyen a las petroleras de reducir el corte de las naftas y el diesel, lo que agravaría la caída de producción del sector que opera a la mitad de su capacidad.

    El planteo llegó de manos de la Liga Bioenergética, quienes alertaron por "la gravísima situación que atraviesa la industria de biocombustibles" y que pone en riesgo los 10.000 puestos de trabajo que genera en 10 provincias mediante la industrialización de la producción primaria.

    "La industria de los biocombustibles no está subsidiada, al contrario de otras industrias que necesitan que les garanticen mejores precios que los fijados internacionalmente para hacer inversiones en Argentina", expresó la entidad al resaltar que la actividad "evitó importaciones por más de u$s27.000 millones en el período 2010–2019".

    En ese sentido, los productores plantean que "volver al sistema de exportación primaria del poroto de soja o grano de maíz, además de ser anacrónico, constituye desconocer la importancia del agregado de valor en origen, ya que el país posee el complejo agroexportador más grande y eficiente del mundo que debe ser aprovechado con un desarrollo industrial que aumente los empleos calificados y las inversiones".

    Ante la pretensión de la petroleras de reducir los cortes vigentes del 12% para las naftas y del 10% para el diesel, la Liga Bionergética aseguró que "no se pretende reemplazar" al gas oil o las naftas, sino "complementar" la matriz energética, mediante el aporte de "un combustible de origen vegetal, renovable, menos contaminante y de producción nacional".

    El sector, además, se enfrenta al debate sobre la conveniencia de prorrogar el régimen vigente desde hace más de 10 años para los biocombustibles, y que permitió su desarrollo a través de 54 plantas situadas en 10 provincias (Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán, Jujuy y Salta), y genera más de 60.000 fuentes de trabajo, directas e indirectas.

    El sector también da origen o potencia el desarrollo de otras industrias como productores cañeros, complejo aceitero y pequeñas aceiteras a prensa, empresas de transportes, industria metal-mecánica, y el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas al servicio del sector.

    Los biocombustibles constituyen el último eslabón en la cadena de agregado de valor de la soja, maíz y azúcar, y en el caso del bioetanol y el biodiesel pyme, el 100% de su capacidad de producción se destina al mercado interno.

    La capacidad instalada de biodiesel en el país es superior a 4.5 millones de toneladas anuales, y más del 50% se encuentra hoy ociosa.

     

     

 

 

 

 
 

 

 

 


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