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El aceite de girasol es uno de los menos perjudicados por el derrumbe del petróleo y la suba del dólar que afectan los valores de los commodities.

Se lleva recolectado algo menos del 6% del área girasolera, con cierto atraso por las lluvias, pero con rindes mejores de lo esperado. La Bolsa de Cereales prevé una producción de 2,4 millones de toneladas y el USDA unas 100.000 toneladas más.

En su último informe, la Bolsa de Cereales destacó que, a pesar de las reiteradas lluvias, se logró cosechar el 5,9% del área girasolera nacional, con un rendimiento promedio de 18,2 qq/ha, una cifra por encima de las expectativas iniciales. Se calcula un retraso interanual de 4,6 puntos porcentuales. Considerando la buena condición de los cultivos en el Centro – Sur de la región girasolera argentina, la entidad proyecta una producción de 2,4 millones de toneladas, unas 100.000 hectáreas por debajo de lo previsto por el USDA.

Si se analiza el avance de la campaña por regiones, se puede afirmar que las lluvias no impidieron el progreso de la recolección en el NEA y facilitaron rendimientos promedio de 18,4 quintales por hectárea en el Chaco, con un rango que fue de 10 a 32 qq/ha. Allí se recolectó la mitad de lo sembrado, con una producción de más de 122.000 toneladas.

En el centro – norte de Santa Fe, la cosecha está demorada por abundantes lluvias, que incluso provocaron pérdidas en lotes puntuales hacia el este de la región. El avance de cosecha es del 10% y el rinde de 16,5 qq/ha.

En la región bonaerense, la condición de los cultivos varía de buena a muy buena, pese a no haberse registrado lluvias en las semanas previas al informe. Se están comenzando a secar los perfiles de los suelos a raíz de la elevada temperatura, principalmente en el sudoeste de Buenos Aires y sur de La Pampa.

En general, las condiciones sanitarias son muy buenas, aunque se relevaron casos de roya blanca o chinche.

Qué dice el USDA

En la comparación con el informe de diciembre, se destacan las siguientes modificaciones:

La producción de las 7 principales oleaginosas crecería en 1,75 millones de toneladas; siendo el aumento en la oferta esperada de soja responsable del 89% en dicha variación. Esto afecta al mercado, ya que el crushing también se incrementa en 1,35 millones de toneladas. Ahora bien: unas 930.000 toneladas adicionales responden a la mayor molienda de canola, favorecida por una buena cosecha y otras 660.000 toneladas, a la citada suba en la oferta de soja. Las restantes modificaciones tienen escasa relevancia. Son insignificantes para el caso del cultivo de girasol.

Pese a la mayor molienda, se modifica a la baja la producción de los 9 principales aceites, ya que la suba en la producción de los de canola y soja está compensada por una sustantiva caída (26,7%) en la producción de aceite de oliva. El consumo se modifica (muy leve crecimiento) siguiendo la orientación de los cambios en la composición de la oferta.

Particularmente en el caso del aceite de girasol se registra un incremento de un 10,3% en los stocks finales postulados.

En la comparación con la campaña anterior, surge que la producción de las principales semillas crecerá 5,6%, mientras que el consumo lo hará apenas al 3,2%. Por ende, las importaciones subirán sólo 1% y se acumulará un 30,3% adicional de stocks finales que, para las 7 principales semillas, pasarán de 80,4 a 104,7 millones de toneladas. En el caso de la semilla de girasol, la menor producción (6,9%) se traducirá en una caída del 24% en los stocks finales, disminución muy superior al 3,2%, en que se reduce el crushing.

Para el total de las oleaginosas, la relación stock/consumo crece del 19,2 al 24,3%, entre ambas campañas, en el caso de la semilla de girasol baja del 8,6 al 6,8%.

La producción de los 9 principales aceites crecerá 3,3% y el consumo lo hará al 4,8%, lo que requerirá una suba del 5,2% en las importaciones. Se digerirán stocks por el 1%, lo que hará que la relación entre existencias y consumo baje del 11,0 al 10,4%.

Para el caso del aceite de girasol, la producción caerá 3% en tanto que el consumo subirá 2,4%. Pese a la baja del 5,6% en las importaciones, se producirá una importante digestión de stocks (18,2% de merma). Así, la relación de existencias a consumo caerá, para el aceite de girasol, del 14,0 al 11,2%.

El USDA postula que en la Argentina se producirán 2,5 millones de toneladas de girasol y 1,06 de aceite.

Se modifica al alza (respecto a diciembre) la producción estimada para la Unión Europea, pero no hay un efecto sustantivo en lo que la institución espera de la producción mundial de grano: 39,95 millones de toneladas. Nuestros tres principales competidores del Hemisferio Norte ofrecerán casi 3 millones de toneladas menos que en la campaña pasada (de 31 a 28 M de t, es decir una caída del 9,6%). Con la nueva estimación para la Unión Europea, esta región producirá 1,8% más que en 2013/14, en tanto que Rusia y Ucrania sufrirán bajas del 14,7 y 13,8%, respectivamente.

Mantiene el USDA que la Argentina exportará 375.000 toneladas de aceite, unas 25.000 más que en la campaña anterior, con lo cual aumenta de 4,9 a 5,6% su participación en los mercados mundiales.

Precios y mercados

La combinación de la muy comentada baja en el precio del barril de petróleo y la anticipada (y sorprendente) revaluación del dólar con respecto al Euro, entre otras monedas, tiene un efecto muy serio en los precios de las commodities en general, aunque no tan grave para el caso del aceite de girasol en particular.

Conviene destacar que el comercio de granos y derivados se realiza empleando el dólar estadounidense como numerario. Por consiguiente, su revaluación perjudica a países que -por diversas razonas- ven deteriorado su signo monetario y, por ende, enfrentan importaciones más caras medidas en moneda local.

La paridad dólar / euro se mantuvo entre enero y julio de 2014, entre 1,35 y 1,395. Desde entonces, y a medida que se fue conociendo el éxito de los EE.UU. en sustituir importaciones de petróleo y aumentar exportaciones de otros combustibles, dicha paridad alcanzó al cierre del 16 de diciembre de 2014 un valor de 1,254, para luego precipitarse a los 1,18 actuales. El fortalecimiento entre extremos es de un 18%, lo cual sin duda es letal en la formación de precios para excedentes exportables de commodities.

Considerando el valor de los aceites en Rotterdam, promedio mensual de contratos en firme, los 4 principales bajaron -en diciembre en relación a noviembre-: 5,3; 2,6; 1,7 y 1,3%, para los de palma, canola, girasol y soja, respectivamente.

A comparar los promedios de diciembre con los del mismo mes de 2013, la baja para el aceite de girasol es del 10,7%, muy inferior al 19,6; 19,3 y 17,1% de los aceites de canola, palma y soja, respectivamente.

Al cierre del 12 de enero, el aceite de girasol cotiza 862,5 U$S/tn en Rotterdam (unos 15 dólares menos que en diciembre) para los contratos de enero a junio de 2015 y 870 U$S/tn, para los de julio a setiembre del corriente año.

Para enero de 2015, el aceite de girasol tiene primas del 9 y del 2,8%, en relación a los de canola y soja respectivamente. Dicha prima va aumentando con respecto a ambos competidores a medida que avanza el año comercial. Se nota, principalmente para soja y palma, el impacto de la suba del precio del barril de crudo, debido a que los citados son los más empleados en la producción de biodiesel.

La cotización disponible para los puertos del sur bonaerense es de 2.000 $/tn para el grano de girasol (unos 233 U$S/tn). Fábricas de la zona de Junín ofrecen, con entrega y pago en febrero y marzo, 250 U$S/tn.

Informe elaborado por el Lic. Jorge Ingaramo, asesor económico de ASAGIR

Fuente: Agrositio 

Otras Noticias

  • Productores de biocombustible se declaran en estado de alerta

    El sector viene operando a la mitad de su capacidad desde fines del 2019.

    El sector de biocombustibles se encuentra en estado de alerta después que los productores aseguraron que permitieron un gran ahorro en importaciones, al rechazar la posibilidad que atribuyen a las petroleras de reducir el corte de las naftas y el diesel, lo que agravaría la caída de producción del sector que opera a la mitad de su capacidad.

    El planteo llegó de manos de la Liga Bioenergética, quienes alertaron por "la gravísima situación que atraviesa la industria de biocombustibles" y que pone en riesgo los 10.000 puestos de trabajo que genera en 10 provincias mediante la industrialización de la producción primaria.

    "La industria de los biocombustibles no está subsidiada, al contrario de otras industrias que necesitan que les garanticen mejores precios que los fijados internacionalmente para hacer inversiones en Argentina", expresó la entidad al resaltar que la actividad "evitó importaciones por más de u$s27.000 millones en el período 2010–2019".

    En ese sentido, los productores plantean que "volver al sistema de exportación primaria del poroto de soja o grano de maíz, además de ser anacrónico, constituye desconocer la importancia del agregado de valor en origen, ya que el país posee el complejo agroexportador más grande y eficiente del mundo que debe ser aprovechado con un desarrollo industrial que aumente los empleos calificados y las inversiones".

    Ante la pretensión de la petroleras de reducir los cortes vigentes del 12% para las naftas y del 10% para el diesel, la Liga Bionergética aseguró que "no se pretende reemplazar" al gas oil o las naftas, sino "complementar" la matriz energética, mediante el aporte de "un combustible de origen vegetal, renovable, menos contaminante y de producción nacional".

    El sector, además, se enfrenta al debate sobre la conveniencia de prorrogar el régimen vigente desde hace más de 10 años para los biocombustibles, y que permitió su desarrollo a través de 54 plantas situadas en 10 provincias (Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán, Jujuy y Salta), y genera más de 60.000 fuentes de trabajo, directas e indirectas.

    El sector también da origen o potencia el desarrollo de otras industrias como productores cañeros, complejo aceitero y pequeñas aceiteras a prensa, empresas de transportes, industria metal-mecánica, y el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas al servicio del sector.

    Los biocombustibles constituyen el último eslabón en la cadena de agregado de valor de la soja, maíz y azúcar, y en el caso del bioetanol y el biodiesel pyme, el 100% de su capacidad de producción se destina al mercado interno.

    La capacidad instalada de biodiesel en el país es superior a 4.5 millones de toneladas anuales, y más del 50% se encuentra hoy ociosa.

     

     
  • La cuarta revolución industrial: Industria 4.0

    En la edición 119 de A&G abordaremos este tema central con la palabra de todos los especialistas y los artículos de interés que permitan comprender la magnitud del proceso y cómo estar preparados. En este artículo publicado en la edición 117 de nuestra revista técnico científica analizamos los pasos para la implementación de la industria 4.0 junto al especialista Ing. José Bucci.

    Introducción y Repaso.

    Tal como lo hemos analizado en ediciones previas a la presente, la industria 4.0 o también llamada cuarta revolución industrial, se define como una nueva etapa en la digitalización del sector productivo de una empresa mediante la introducción de diversas tecnologías.

    Esta fase supone el desarrollo de fábricas inteligentes que sean capaces de emplear diversas tecnologías digitales en los procesos de producción, para que bajo este formato, sea posible, desarrollar de manera eficiente sus productos y lograr satisfacer las necesidades del mercado.

    A pesar de que numerosas compañías actualmente manejan ciertos métodos tecnológicos dentro del área productiva, la denominada cuarta revolución industrial consta de una completa digitalización de las cadenas de suministro de una fábrica por medio de herramientas tales como: procesamiento y análisis de datos, sistemas de software, sensores y automatización de los procesos, mediante las cuales se facilite la predicción de los factores pueden influir en el mercado, así como la planificación y control de la producción, agregando de esta manera un valor de importancia a toda la cadena.

    Lo anterior implica un uso eficaz de internet y de los medios virtuales para controlar sistemas físicos, de tal forma que exista una intercomunicación y relación entre las áreas de trabajo de la cadena de suministro, incluyendo el sector de abastecimiento, el de distribución, el productivo, el de empaque y por último el de despacho.

    Industria conectada con el internet de las cosas

    Ahora bien, se utiliza el término ‘Internet de las cosas’ (o IoT) para definir quizás el más importante de los pilares fundamentales de la industria 4.0; por lo que es de gran relevancia mencionar, dado que consiste en el uso de diversos instrumentos digitales cuyos dispositivos utilicen acceso individual a Internet para que puedan conectarse entre sí y permitan un manejo óptimo de la cadena.

    Esta filosofía mejora los procesos productivos a tal punto que resulta, si se aplica y utiliza de manera correcta, casi equivalente al concepto total de industria 4.0.

    Dentro de las tecnologías que hacen posible el Internet de las cosas, es importante destacar las siguientes:

    • Tecnologías de red, las cuales permiten que los dispositivos empleados tengan conexión a internet y que a su vez se encuentren interconectados entre sí por medio de las redes de comunicación.
    • Plataformas (Internet de las cosas), son aquellas que se encargan de distribuir los datos captados por los dispositivos físicos a través de las conexiones de red y permiten una fácil y rápida visualización de estos. Una aplicación de tipo ‘nube’ otorga la posibilidad para que todos los empleados tengan acceso a los datos y a la información sin necesidad de ubicarse físicamente en el lugar de los hechos.
    • Sensores y otras unidades físicas, que constan de un hardware que, mediante la conexión a internet, envían información para poder monitorear ciertos y determinados procesos.

     

    La dinámica de emplear sensores, conexión a redes de comunicación y la capacidad de acceder a información proporcionada por los mismos, hacen que el “Internet de las cosas” sea fundamentalmente la base de la industria 4.0 pues constituye el primer paso a implementar para luego seguir acciones relacionadas con la automatización, uso de robots y optimización de procesos.

    Beneficios de la industria 4.0

    La Revolución Industrial 4.0 no solo implica la inclusión de diversas ciencias digitales, también supone un cambio de mentalidad en la empresa en todos sus niveles para que tenga éxito.

    Asimismo, al introducir este nuevo método se esperan resultados favorables que desencadenen en una alta competitividad de la industria con respecto a las que operan en el mercado, ya que ofrece muchos beneficios a través de la introducción de la digitalización.

    Entre los beneficios, vale la pena mencionar los siguientes:

    • Rápida respuesta a las fluctuaciones de la demanda
    • Fácil personalización de los productos según las necesidades del cliente
    • Servicios de atención individual para los clientes
    • Diseño y producción de los bienes en cortos lapsos de tiempo.
    • Eliminación de puestos de trabajo innecesarios
    • Mayor facilidad para visualizar y analizar los datos en tiempo real

    Puntos clave en la industria 4.0

    Para poder lograr lo mencionado precedentemente en una empresa es necesario tomar en cuenta los puntos clave entorno a los que cada compañía deberá trabajar para integrar en sus plantas de producción. Dichos ejes son fundamentales para la correcta aplicación de esta nueva revolución industrial.

    Big Data

    Es el proceso de analizar, diagnosticar, limpiar y transformar datos con el fin de encontrar información útil, patrones ocultos, sugerencias y conclusiones que ayuden a una empresa a la toma de decisiones estratégicas y rentables. A su vez, estos datos provienen del internet de las cosas y otras redes digitales.

    El Big Data es indispensable en la metodología de esta nueva etapa industrial pues proporciona puntos de referencia para identificar los problemas del sistema productivo, con tan solo analizar los datos obtenidos de los procesos, logrando operaciones más eficientes, mayores ganancias y clientes satisfechos.

    Computación en la nube

    Es una tecnología mediante la cual se colocan todos los archivos y datos en Internet, de manera que se elimina la limitación de tener suficiente espacio para los mismos en un ordenador, y logra un fácil acceso por parte de los involucrados.

    Seguridad de la información

    Consiste en la protección de todos aquellos conocimientos o datos que tienen valor para una organización, teniendo como foco la protección de la información digital que se mueve a través de los sistemas interconectados por la red, con el fin de reducir riesgos y mitigar todas las amenazas latentes mediante la protección de las redes y de la infraestructura tecnológica.

    Robótica

    Es el estudio, diseño y uso de robots en las industrias para la ejecución y desarrollo de sus procesos. El uso de robots facilita y agiliza las actividades y elimina estaciones de trabajo innecesarias.

    La robótica industrial tiene diversas aplicaciones entre las cuales se pueden destacar la del paletizado de cajas, empaquetado de productos, procesos de alta precisión, entre otros.

    Internet de las cosas

    Tal como se expuso con precedencia, se define como la conectividad inteligente de los diferentes dispositivos mediante la cual pueden interconectarse y comunicarse. Las compañías manufactureras que deseen adentrarse en la industria 4.0 deben implementarlo en sus fábricas.

    Simulación

    Es una de las herramientas más importantes en la ingeniería industrial pues se utiliza un programa para representar un proceso de manera que el mismo se torne mucho más entendible y se visualice claramente el efecto de los cambios internos y externos del sistema.

    Mediante las alteraciones que se realicen en el modelo, se pueden observar las consecuencias e impactos de las mismas y por consiguiente sugerir estrategias alternativas que mejoren las operaciones y la eficiencia de la cadena

    Realidad aumentada

    Es la combinación entre los procesos reales y el mundo virtual utilizando métodos digitales para añadir información visual y crear experiencias interactivas dependiendo de los servicios que ofrece una empresa, como, por ejemplo, catálogos de productos en 3D, videojuegos, entre otros.

    La realidad aumentada es una tecnología imprescindible para la transición a la industria 4.0 pues esta le permite a una organización incorporar elementos virtuales a la realidad que aporten información de valor para la optimización de los procesos.

    Cultura

    La cultura de la empresa representa un eje muy importante a la hora de implementar la cuarta revolución industrial ya que las fabricas inteligentes deben tomar en cuenta el impacto que el factor humano tiene en el éxito de la revolución.

    Es decir, que para que todo ello funcione y sea viable, las organizaciones y empresas industriales se deben transformar, y eso implica, que el personal que forma parte de la compañía debe modificar su visión tradicional y abrirse a las innovaciones digitales; en esto radica el cambio cultural.

    En tal sentido, la industria 4.0 no solo implica automatización de procesos, introducción de robots en la producción, herramientas de análisis de datos e interconexión entre máquinas, sino que también supone un cambio de mentalidad en el paradigma industrial tradicional y en las personas de la organización, donde ellas integren y acepten los instrumentos tecnológicos como un medio para satisfacer los objetivos de la empresa y a su vez, lograr la adaptación a las necesidades del mercado.

     

    Integración de procesos

    Consiste en la interconexión de tecnologías para optimizar los procesos, conectando máquinas y sistemas para agilizar la toma de decisiones de manera eficaz.

    Esta actividad está ligada a la mejora continua ya que los procesos determinan el ciclo de producción, por lo tanto, para lograr la completa armonía entre las actividades se debe planificar el trabajo, monitorear, evaluar periódicamente la cadena de suministro, detectar vulnerabilidades y asegurarse de la calidad del proceso y productos.

    Podemos decir entonces que la industria 4.0 representa la ciber-industria del futuro, pues corresponde a una nueva manera de desarrollar los sistemas de producción utilizando bases tecnológicas.

    Este modelo no es aún una realidad consolidada, sino que representa una nueva etapa del desarrollo industrial que implicará cambios en la mentalidad de los involucrados dentro de las organizaciones en los próximos años, ya que consta de un uso completo de internet y de otras herramientas digitales con el objetivo de desarrollar plantas inteligentes y con cadenas productivas eficientes interconectadas entre sí y conectadas a su vez, con el mercado de modo que fácilmente le permite a una empresa adaptarse a las situaciones cambiantes, tanto a nivel interno, como en la cadena de suministro o a nivel externo, como las fluctuaciones en la demanda.

     

    Seis pasos para prepararse para la Industria 4.0 y la digitalización

    Paso 1. Familiarizarse con la Industria 4.0 y la digitalización

    Industria 4.0

    Tal como vimos, la Industria 4.0 es la culminación de varias innovaciones tecnológicas que permiten una mayor interoperabilidad, transparencia en la información, asistencia técnica, y decisiones descentralizadas. Todos estos avances se unen para convertir las fábricas inteligentes en una realidad, y para hacer posible una nueva forma de operar de manera más eficiente.

    Digitalización

    La digitalización es permitir, mejorar y transformar las operaciones y procesos de fabricación, aprovechando para ello al máximo las tecnologías digitales y los datos digitalizados. La digitalización y el IdC, permiten explotar las tecnologías digitales para conseguir objetivos en términos de ahorro de energía, planificación óptima de la producción, ahorro de costos, y mucho más. Con la digitalización, las oportunidades son infinitas.

    Paso 2. Ver la digitalización como una oportunidad y no como una amenaza.

    La digitalización infunde cierto temor, pero debe abordarse como una oportunidad en lugar de una amenaza. A continuación, algunas razones por las que la digitalización tiene más ‘pros’ que ‘contras’. 

    Paso 3. Definir objetivos estratégicos

    Antes de que empiece a explorar activamente nuevas tecnologías, es crucial que se considere cuáles son los factores que determinan las elecciones. Siempre debe tenerse un objetivo en mente. ¿Reducir la complejidad de la producción y optimizar procesos internos? ¿Reducir sus plazos de lanzamiento? ¿Incrementar las ventas? ¿Reducir costos / gastos generales?

    Luego se debe experimentar con las tecnologías que mejor se adaptan a sus objetivos, y considerar cómo pueden contribuir a diferenciarse de la competencia.

    Paso 4. Estar dispuesto a probar nuevas ideas y mantenerse flexible

    Cuando se trata de una revolución industrial total, no podemos limitarnos a “esperar y ver qué pasa” si lo que se pretende es seguir siendo competitivo. Las tecnologías evolucionan rápidamente, y los ejecutivos y propietarios de los negocios tienen que mantenerse alerta. En cuanto aprenda cómo usar una nueva tecnología que pueda beneficiar su negocio, empiece a pensar cómo podría implementar esta nueva tecnología para alcanzar beneficios. No debemos dejar que el miedo a lo desconocido le impida avanzar. Debe haber predisposición a ensayar nuevas estrategias.

    Al mismo tiempo, es importante explorar detenidamente estas nuevas ideas teniendo consciencia de que se deberán asumir ciertos riesgos. Como la Industria 4.0 trae consigo retos desconocidos, habrá que ser flexibles en todo momento. A la velocidad a la que se están modificando los materiales y las tecnologías, por lo cual, es de vital importancia implementar tecnologías adaptables.

    Paso 5. Trazar un plan de formación para los empleados actuales y contratar nuevo personal.

    La digitalización no trata solo de robots. De hecho, ofrece la oportunidad de generar más empleo. Para convertir una fábrica en inteligente, no se tienen que sustituir los empleados por robots. Se puede realizar avances enormes, tan solo aprovechando las capacidades de los empleados, y estableciendo un plan de formación de ellos.

    Formación de empleados existentes.

    A menudo se escucha que una de las barreras de la implementación son las capacidades. Por desgracia, no todo el mundo tiene las capacidades o los conocimientos para operar una fábrica digitalizada. Probablemente será necesaria una expansión más allá del desarrollo interno, aunque conservar las capacidades actuales también debería ser una prioridad. Hay mucho que se puede hacer con el talento disponible. Se debe brindar seguridad a las personas explicándoles cómo la digitalización no tiene que ser obligatoriamente sinónimo de pérdida de empleos. Para ello, hay que centrarse en cambiar los procesos internos e instruir a los empleados en los nuevos métodos y tecnologías. Re-instruir a las personas no es una tarea fácil, pero los beneficios a largo plazo compensan los costos.

    Contratación de nuevos talentos

    No todo puede aprenderse en la formación in situ, y en algún punto del proceso de digitalización se tendrá que contratar nuevo personal. Como la Industria 4.0 es a escala global, se tendrá que atraer al personal adecuado y contratar nuevos empleados con formación y destrezas relevantes para las nuevas necesidades y los retos del futuro. Esto puede requerir un cambio en la forma de pensar de los encargados de selección de personal: en lugar de determinar si un empleado potencial está cualificado basándose en sus títulos y certificados, tendrán que buscar perfiles flexibles y adaptables, que persigan el éxito sin importar qué nuevas tecnologías puedan aparecer a la vuelta de la esquina.

     

    Paso 6. Centrarse en la creación de valor y tener a los clientes en mente en cada etapa del proceso

    Cuando se está demasiado centrado en mejorar la producción de las fábricas, a veces el enfoque en el cliente queda relegado. Sin embargo, resulta más ventajoso para todos si se construyen estrategias alrededor del objetivo de mejorar la experiencia de cliente. Si todo se centra en el cliente, a lo largo de toda la cadena de suministro, la empresa se tornará más competitiva porque se estará creando exactamente lo que los clientes quieren y a la vez necesitan.

    Tener a los clientes presentes en todo momento reportará beneficios tanto a corto como a largo plazo. La digitalización logra ayudar a mantener el enfoque en el cliente (tanto interno como externo). Se trata de un ciclo que solo puede mejorar con el paso del tiempo.

     

     

 

 

 

 
 

 

 

 


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