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El aceite de girasol es uno de los menos perjudicados por el derrumbe del petróleo y la suba del dólar que afectan los valores de los commodities.

Se lleva recolectado algo menos del 6% del área girasolera, con cierto atraso por las lluvias, pero con rindes mejores de lo esperado. La Bolsa de Cereales prevé una producción de 2,4 millones de toneladas y el USDA unas 100.000 toneladas más.

En su último informe, la Bolsa de Cereales destacó que, a pesar de las reiteradas lluvias, se logró cosechar el 5,9% del área girasolera nacional, con un rendimiento promedio de 18,2 qq/ha, una cifra por encima de las expectativas iniciales. Se calcula un retraso interanual de 4,6 puntos porcentuales. Considerando la buena condición de los cultivos en el Centro – Sur de la región girasolera argentina, la entidad proyecta una producción de 2,4 millones de toneladas, unas 100.000 hectáreas por debajo de lo previsto por el USDA.

Si se analiza el avance de la campaña por regiones, se puede afirmar que las lluvias no impidieron el progreso de la recolección en el NEA y facilitaron rendimientos promedio de 18,4 quintales por hectárea en el Chaco, con un rango que fue de 10 a 32 qq/ha. Allí se recolectó la mitad de lo sembrado, con una producción de más de 122.000 toneladas.

En el centro – norte de Santa Fe, la cosecha está demorada por abundantes lluvias, que incluso provocaron pérdidas en lotes puntuales hacia el este de la región. El avance de cosecha es del 10% y el rinde de 16,5 qq/ha.

En la región bonaerense, la condición de los cultivos varía de buena a muy buena, pese a no haberse registrado lluvias en las semanas previas al informe. Se están comenzando a secar los perfiles de los suelos a raíz de la elevada temperatura, principalmente en el sudoeste de Buenos Aires y sur de La Pampa.

En general, las condiciones sanitarias son muy buenas, aunque se relevaron casos de roya blanca o chinche.

Qué dice el USDA

En la comparación con el informe de diciembre, se destacan las siguientes modificaciones:

La producción de las 7 principales oleaginosas crecería en 1,75 millones de toneladas; siendo el aumento en la oferta esperada de soja responsable del 89% en dicha variación. Esto afecta al mercado, ya que el crushing también se incrementa en 1,35 millones de toneladas. Ahora bien: unas 930.000 toneladas adicionales responden a la mayor molienda de canola, favorecida por una buena cosecha y otras 660.000 toneladas, a la citada suba en la oferta de soja. Las restantes modificaciones tienen escasa relevancia. Son insignificantes para el caso del cultivo de girasol.

Pese a la mayor molienda, se modifica a la baja la producción de los 9 principales aceites, ya que la suba en la producción de los de canola y soja está compensada por una sustantiva caída (26,7%) en la producción de aceite de oliva. El consumo se modifica (muy leve crecimiento) siguiendo la orientación de los cambios en la composición de la oferta.

Particularmente en el caso del aceite de girasol se registra un incremento de un 10,3% en los stocks finales postulados.

En la comparación con la campaña anterior, surge que la producción de las principales semillas crecerá 5,6%, mientras que el consumo lo hará apenas al 3,2%. Por ende, las importaciones subirán sólo 1% y se acumulará un 30,3% adicional de stocks finales que, para las 7 principales semillas, pasarán de 80,4 a 104,7 millones de toneladas. En el caso de la semilla de girasol, la menor producción (6,9%) se traducirá en una caída del 24% en los stocks finales, disminución muy superior al 3,2%, en que se reduce el crushing.

Para el total de las oleaginosas, la relación stock/consumo crece del 19,2 al 24,3%, entre ambas campañas, en el caso de la semilla de girasol baja del 8,6 al 6,8%.

La producción de los 9 principales aceites crecerá 3,3% y el consumo lo hará al 4,8%, lo que requerirá una suba del 5,2% en las importaciones. Se digerirán stocks por el 1%, lo que hará que la relación entre existencias y consumo baje del 11,0 al 10,4%.

Para el caso del aceite de girasol, la producción caerá 3% en tanto que el consumo subirá 2,4%. Pese a la baja del 5,6% en las importaciones, se producirá una importante digestión de stocks (18,2% de merma). Así, la relación de existencias a consumo caerá, para el aceite de girasol, del 14,0 al 11,2%.

El USDA postula que en la Argentina se producirán 2,5 millones de toneladas de girasol y 1,06 de aceite.

Se modifica al alza (respecto a diciembre) la producción estimada para la Unión Europea, pero no hay un efecto sustantivo en lo que la institución espera de la producción mundial de grano: 39,95 millones de toneladas. Nuestros tres principales competidores del Hemisferio Norte ofrecerán casi 3 millones de toneladas menos que en la campaña pasada (de 31 a 28 M de t, es decir una caída del 9,6%). Con la nueva estimación para la Unión Europea, esta región producirá 1,8% más que en 2013/14, en tanto que Rusia y Ucrania sufrirán bajas del 14,7 y 13,8%, respectivamente.

Mantiene el USDA que la Argentina exportará 375.000 toneladas de aceite, unas 25.000 más que en la campaña anterior, con lo cual aumenta de 4,9 a 5,6% su participación en los mercados mundiales.

Precios y mercados

La combinación de la muy comentada baja en el precio del barril de petróleo y la anticipada (y sorprendente) revaluación del dólar con respecto al Euro, entre otras monedas, tiene un efecto muy serio en los precios de las commodities en general, aunque no tan grave para el caso del aceite de girasol en particular.

Conviene destacar que el comercio de granos y derivados se realiza empleando el dólar estadounidense como numerario. Por consiguiente, su revaluación perjudica a países que -por diversas razonas- ven deteriorado su signo monetario y, por ende, enfrentan importaciones más caras medidas en moneda local.

La paridad dólar / euro se mantuvo entre enero y julio de 2014, entre 1,35 y 1,395. Desde entonces, y a medida que se fue conociendo el éxito de los EE.UU. en sustituir importaciones de petróleo y aumentar exportaciones de otros combustibles, dicha paridad alcanzó al cierre del 16 de diciembre de 2014 un valor de 1,254, para luego precipitarse a los 1,18 actuales. El fortalecimiento entre extremos es de un 18%, lo cual sin duda es letal en la formación de precios para excedentes exportables de commodities.

Considerando el valor de los aceites en Rotterdam, promedio mensual de contratos en firme, los 4 principales bajaron -en diciembre en relación a noviembre-: 5,3; 2,6; 1,7 y 1,3%, para los de palma, canola, girasol y soja, respectivamente.

A comparar los promedios de diciembre con los del mismo mes de 2013, la baja para el aceite de girasol es del 10,7%, muy inferior al 19,6; 19,3 y 17,1% de los aceites de canola, palma y soja, respectivamente.

Al cierre del 12 de enero, el aceite de girasol cotiza 862,5 U$S/tn en Rotterdam (unos 15 dólares menos que en diciembre) para los contratos de enero a junio de 2015 y 870 U$S/tn, para los de julio a setiembre del corriente año.

Para enero de 2015, el aceite de girasol tiene primas del 9 y del 2,8%, en relación a los de canola y soja respectivamente. Dicha prima va aumentando con respecto a ambos competidores a medida que avanza el año comercial. Se nota, principalmente para soja y palma, el impacto de la suba del precio del barril de crudo, debido a que los citados son los más empleados en la producción de biodiesel.

La cotización disponible para los puertos del sur bonaerense es de 2.000 $/tn para el grano de girasol (unos 233 U$S/tn). Fábricas de la zona de Junín ofrecen, con entrega y pago en febrero y marzo, 250 U$S/tn.

Informe elaborado por el Lic. Jorge Ingaramo, asesor económico de ASAGIR

Fuente: Agrositio 

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