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En un nuevo estudio, científicos dieron con un gen que se comporta de forma similar a un termostato y podría ayudar al desarrollo de cultivos resistentes a la sequía.

De acuerdo con investigadores de la Duke University, este gen llamado OSCA1 codifica una proteína en la membrana de las células de las plantas que logra sentir el cambio en la disponibilidad de agua y ajusta la maquinaria de conservación de agua de la planta de forma acorde.

Se espera que la escasez de agua se vuelva más frecuente y severa si el cambio climático se continúa acentuando  en la dirección actual y afecta los patrones de lluvia haciéndolos menos confiables y previsibles. Junto con una expectativa de crecimiento de la población mundial de 2000 a 3000 millones de habitantes para el año 2050, los investigadores de todo el mundo están buscando formas de producir más alimentos con menos agua.

Los investigadores esperan que la ingeniería genética se sume a las técnicas que permitan a los cultivos soportar calurosos veranos con escasa agua. Pero desarrollar plantas que puedan soportar la sequía ha probado ser una tarea difícil, principalmente porque las plantas utilizan muchas estrategias diferentes para sobrellevar la deshidratación y cientos de genes están involucrados.

Este gen, OSCA1, que permite que el calcio se incremente en las células en tiempos de sequía, fue identificado en la planta de Arabidopsis thaliana, una pequeña planta relacionada con la canola que se convirtió en la “rata de laboratorio” de esta investigación.

El equipo de investigación planea comenzar a manipular la actividad del gen OSCA1 y los genes relacionados y ver cómo responden esas plantas a la sequía, información que podría llevar a cultivos que respondan más rápido y eficientemente a la deshidratación.

Fuente: Francomanopicardi

Otras Noticias

  • Tablero de Control y Balance de Masas online y con proyección internacional

    El evento se desarrolló mediante streaming en directo con más de 50 participantes  de todas partes del mundo.

    La jornada fue un éxito, decenas de personas de todas partes del mundo se unieron al streaming organizado por ASAGA y patrocinado de Desmet Ballestra para actualizarse sobre el Tablero de Control y Balance de Masa en Plantas de Crushing. Destacamos que todas las charlas se dictaron por streaming directo con plena participación de los inscriptos, pero de una manera organizada para evitar ruidos durante las disertaciones.

    El objetivo era conocer los conceptos y estrategias técnicas acerca de cómo implementar un Tablero de Control en una planta de crushing de semillas oleaginosas. KPI, Informes Gerenciales, entre otros puntos. Asimismo, también se dará teoría y práctica sobre Balance de Masas en la industria aceitera. Se trabajará a través de ejemplos prácticos y didácticos que permitan analizar casos concretos de Balance de Masas. Los asistentes de este taller adquirirán herramientas de guía y optimización de sus tareas en planta.

    La coordinación del evento estuvo a cargo del especialista Aníbal Demarco (DESMET BALLESTRA y ASAGA), quien además disertó junto a Renata Carminato (C&L Consultores) y César Lanati (C&L Consultores).

     

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    Tel/Fax: (+54 341) 4391761/4373845

    Fuente: Prensa ASAGA

     
  • Productores de biocombustible se declaran en estado de alerta

    El sector viene operando a la mitad de su capacidad desde fines del 2019.

    El sector de biocombustibles se encuentra en estado de alerta después que los productores aseguraron que permitieron un gran ahorro en importaciones, al rechazar la posibilidad que atribuyen a las petroleras de reducir el corte de las naftas y el diesel, lo que agravaría la caída de producción del sector que opera a la mitad de su capacidad.

    El planteo llegó de manos de la Liga Bioenergética, quienes alertaron por "la gravísima situación que atraviesa la industria de biocombustibles" y que pone en riesgo los 10.000 puestos de trabajo que genera en 10 provincias mediante la industrialización de la producción primaria.

    "La industria de los biocombustibles no está subsidiada, al contrario de otras industrias que necesitan que les garanticen mejores precios que los fijados internacionalmente para hacer inversiones en Argentina", expresó la entidad al resaltar que la actividad "evitó importaciones por más de u$s27.000 millones en el período 2010–2019".

    En ese sentido, los productores plantean que "volver al sistema de exportación primaria del poroto de soja o grano de maíz, además de ser anacrónico, constituye desconocer la importancia del agregado de valor en origen, ya que el país posee el complejo agroexportador más grande y eficiente del mundo que debe ser aprovechado con un desarrollo industrial que aumente los empleos calificados y las inversiones".

    Ante la pretensión de la petroleras de reducir los cortes vigentes del 12% para las naftas y del 10% para el diesel, la Liga Bionergética aseguró que "no se pretende reemplazar" al gas oil o las naftas, sino "complementar" la matriz energética, mediante el aporte de "un combustible de origen vegetal, renovable, menos contaminante y de producción nacional".

    El sector, además, se enfrenta al debate sobre la conveniencia de prorrogar el régimen vigente desde hace más de 10 años para los biocombustibles, y que permitió su desarrollo a través de 54 plantas situadas en 10 provincias (Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán, Jujuy y Salta), y genera más de 60.000 fuentes de trabajo, directas e indirectas.

    El sector también da origen o potencia el desarrollo de otras industrias como productores cañeros, complejo aceitero y pequeñas aceiteras a prensa, empresas de transportes, industria metal-mecánica, y el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas al servicio del sector.

    Los biocombustibles constituyen el último eslabón en la cadena de agregado de valor de la soja, maíz y azúcar, y en el caso del bioetanol y el biodiesel pyme, el 100% de su capacidad de producción se destina al mercado interno.

    La capacidad instalada de biodiesel en el país es superior a 4.5 millones de toneladas anuales, y más del 50% se encuentra hoy ociosa.

     

     

 

 

 

 
 

 

 

 


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