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Surge de un análisis hecho por el Movimiento CREA, estimando mermas de producción de granos en torno al 20 por ciento. La ganadería de carne y leche también están muy complicadas. Tal como muestran los registros del Servicio Meteorológico Nacional, las lluvias del trimestre noviembre-enero fueron de entre 100 y hasta 300 milímetros por debajo de lo normal.

El déficit de lluvia de los últimos meses ya genera impactos negativos importantes en la producción agropecuaria, que podrían agravarse aún más si no llueve en los próximos días.

Tal como muestran los registros del Servicio Meteorológico Nacional, las lluvias del trimestre noviembre-enero fueron de entre 100 y hasta 300 milímetros por debajo de lo normal.

Sin embargo, la alta reserva de agua de los suelos y la presencia de napa freática por las altas lluvias de 2017 contribuyó a atenuar el impacto de la sequía en la producción, al menos en algunas situaciones.

Se proyectan pérdidas económicas por 2.150 millones de dólares debido a la seca

Un maíz que iba a picarse para silo. Por la ausencia de precipitaciones se complican la reservas forrajeras de la ganadería.

Según el Radar Agrícola (herramienta para cuantificar estado de resultados en todos los departamentos agrícolas de Argentina), ante una caída del 10% en la producción total de granos no se afectarían los ingresos brutos totales respecto a lo estimado a inicio de campaña, mientras que ante el escenario más probable de 15 a 20% de mermas de producción se perderían 2.150 millones de dólares.

Las empresas agropecuarias están ante una situación compleja, en estado de alerta por el resultado productivo y económico proyectado a consecuencia de la sequía.

En lo inmediato, la actividad agrícola está en momentos claves para la definición de rendimientos, lo cual determinará el nivel de pérdidas final para la cosecha de gruesa, y por ende su impacto en la cadena y el país.

El rendimiento proyectado de las áreas sembradas ya se ve reducido, aunque los próximos días serán clave para determinar la magnitud de la pérdida. De acuerdo al relevamiento, el 92% de las regiones espera rendimientos por debajo del promedio para los cultivos de verano.

Las ganaderías de carne y de leche, si bien ya están condicionando sus decisiones por la seca, probablemente sufran los mayores impactos en el mediano plazo. Los impactos productivos de la sequía además de generar complicaciones económicas, financieras y anímicas a los productores, afectarán directa o indirectamente las economías locales.

Tanto en el relevamiento entre empresas CREA, como en los resultados del Tablero Forrajero (herramienta para estimar producción en base a imágenes satelitales) se observa que la condición de los recursos forrajeros y su tasa de crecimiento está disminuida en los últimos meses.

Para la lechería, el 52% de las regiones CREA lecheras muestran niveles de producción de silo regular (además de la caída en producción de pasturas). En ambos casos se está registrando una necesidad de aumento inmediato de alimentación suplementaria. Además, la falta de humedad compromete la siembra de los verdeos de inverno y pasturas otoñales condicionando de este modo la cadena forrajera de los planteos ganaderos en 2018.

Otras Noticias

  • Bolivia apuesta fuerte al bioetanol para mejorar la calidad de sus combustibles

    Bolivia está a puertas de iniciar la producción masiva de bioetanol para sustituir la importación de aditivos para gasolina y diésel, utilizados para mejorar el rendimiento de ambos combustibles, luego de realizarse pruebas que han sido calificadas como "óptimas".

    El proyecto está en gran medida relacionado con el ingenio azucarero de Guabirá, de administración privada, situado en la ciudad de Montero colindante con Santa Cruz, la urbe más grande y poblada de Bolivia, y al que podrían sumarse otras plantas del país.

    En declaraciones a los medios durante una visita organizada por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el presidente del directorio del ingenio azucarero Guabirá, Mariano Aguilera, destacó que con la producción del combustible "no vamos a importar" otros aditivos para combustibles.

    Aguilera resaltó el resultado "óptimo" que han dado los primeros 10.000 litros de bioetanol fabricados en el ingenio de Guabirá, que se entregaron a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

    Esta cantidad de combustible se puso a prueba en vehículos de distinta data que recorrieron regiones tropicales y de altitud con buenos resultados, mencionó Aguilera. "En este momento tenemos cinco millones (de litros) para entregar a YPFB", recalcó el empresario. 

    Aguilera señaló que han hecho "grandes inversiones" y que únicamente se aguarda una ley nacional que regule las características de la producción y venta del bioetanol.

    En mayo de este año el Gobierno boliviano y los productores de caña de Santa Cruz acordaron trabajar en la producción de este combustible que implica, entre otras cosas, la extensión del los cultivos de caña.

    Se espera que, para este fin, en los próximos años se inviertan alrededor de 1.500 millones de dólares y que el área de plantación del principal insumo del bioetanol pase de las 151.000 a las 330.000 hectáreas, de acuerdo a estimaciones del IBCE.

    Aguilera citó que Guabirá tiene "en este momento" una capacidad de destilación de 600.000 litros diarios que, pretende se incremente a 1 millón. Al mismo tiempo se pondrá en funcionamiento una planta deshidratadora de alcohol, "la más grande del país", capaz de tratar un millón de litros por día, señaló.

    Aguilera detalló que el proceso de extensión de cultivos de caña de azúcar ya ha comenzado durante esta gestión y que han llegado a las 9.000 hectáreas, que han supuesto una inversión de 9 millones de dólares. "Guabirá tiene planificado invertir más de 40 millones de dólares en dos años", subrayó Aguilera.

    El bioetanol o alcohol anhidro se caracteriza por estar libre de agua mediante un proceso de deshidratación que tiene el objetivo de conseguir un ciento por ciento de consistencia, explicó Samuel Oporto, un ingeniero industrial que trabaja en el ingenio Guabirá.

    Habitualmente se somete a este proceso el alcohol que se extrae de la caña de azúcar o del sorgo, del que se obtiene el alcohol anhidro útil para posteriormente incorporarlo a la gasolina y subir su octanaje.

    Aguilera aseguró que la expansión que este proyecto puede tener "es muy grande" y citó los casos de los países vecinos de Bolivia que han decidido producir el combustible y que en ninguno de ellos se ha retirado de esta producción. "El (país) que ha entrado a la era de los biocombustibles no se ha salido, todos están fomentando", recalcó.

    El empresario añadió que con este proyecto "ganamos todos", en referencia a los trabajadores, empresarios, Gobierno y consumidores. Al respecto, consideró que el bioetanol es un combustible amigable con el medio ambiente, renovable y que además permitirá el ahorro de divisas, hasta ahora destinadas a la importación de aditivos de gasolina.

    Fuente: Clarin

  • Prohibieron el glifosato en Brasil y comenzó una batalla legal

    El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, anunció que el gobierno recurrirá la decisión para intentar revertirla antes de la próxima cosecha. "Suspender el registro de ese producto sería un retroceso ambiental gigantesco", afirmó.

    La decisión llega en momentos en que el gigante agroquímico Monsanto, adquirido recientemente por la alemana Bayer, enfrenta su primer juicio en Estados Unidos por el presunto vínculo entre el cáncer y sus productos a base de glifosato.
     
    El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, quien también es el principal productor de soja del mundo, anunció que el gobierno recurrirá la decisión para intentar revertirla antes de la próxima cosecha.

    "Todo el sistema de siembra directa está basado en el glifosato" y suspender el registro de ese producto "sería un retroceso ambiental gigantesco", afirmó Maggi en declaraciones al diario Valor.

    El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo bajo distintas marcas.

    "Como todos los productos herbicidas, el glifosato es revisado rutinariamente por las autoridades reguladoras para garantizar que pueda ser utilizado de forma segura", afirmó en un comunicado enviado a la AFP la asesoría de Monsanto, una de las principales empresas que produce y comercializa productos a base de glifosato en Brasil.

    Para Monsanto, no existe ningún vínculo entre el glifosato y el cáncer, por lo que no hay motivo alguno para advertir sobre el peligro de utilizar esta sustancia.

    Bayer atribuyó por su lado la orden judicial a una voluntad de "acelerar la actualización (...) de las evaluaciones sanitarias" por parte de Anvisa. "Partimos del principio de que el gobierno brasileño tomará todas las medidas necesarias para anular esa decisión", dijo el grupo alemán a la AFP.

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