¿Olvidó su usuario
o contraseña?
Nacionales
@saganews
Institucionales Nacionales Internacionales
     

Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el cultivo perderá superficie por segundo año consecutivo. Sin embargo, la expectativa de baja de retenciones de 0.5% mensual desde enero de 2018, alienta en la toma de decisiones de producción.

En pocas semanas más se abre la ventana de siembra de soja de primera, en un contexto desfavorable para amplios sectores de la región agrícola ya que grandes áreas de Buenos Aires, este de La Pampa, sur de Córdoba y sur de Santa Fe se encuentran anegadas, afectando la movilidad en caminos rurales y reduciendo la superficie agrícola disponible para la siembra de cultivos. Por otro lado, la expansión de área prevista para cultivos como maíz, girasol sobre el centro y norte del país, y la recuperación de áreas trigueras en el extremo norte de nuestra región agrícola, también reducirán la superficie disponible para la siembra de soja durante este nuevo ciclo, según indicó un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). Así las cosas, la entidad estima que el cultivo de soja reducirá por segundo año consecutivo su área a escala nacional, cayendo a una superficie estimada de siembra de 18.100.000 hectáreas para la campaña 2017/18, registrando una merma interanual de 1,1 M ha (Superficie Sembrada 2016/17: 19,2 M ha).

La BCBA realizó un análisis de las variables económicas, agronóicas y climáticas que determinarán la campaña de soja. Aquí, el informe:

Marco económico

El comportamiento observado para las principales variables económicas durante los meses de pre-campaña 2017/18, mantiene la mejora relativa de la relación insumo-producto de los cereales respecto al cultivo de soja, que comenzó en la campaña 2016/17. En este sentido, los márgenes brutos promedio para áreas representativas de zonas núcleo y extra – pampeana casi no han variado para los casos de trigo y maíz. Aunque se observan reducciones de entre 7% y 9% del margen bruto 2017/18 de soja respecto del registrado en 2016/17, debido principalmente a la evolución de la cotización del grano observado en los meses de pre-siembra. Sin embargo, la expectativa de baja de retenciones de 0.5% mensual desde enero de 2018, que comenzó a ser incorporada al precio futuro a cosecha de la oleaginosa, y la menor inversión por hectárea necesaria en la producción de este cultivo, configuran variables alentadoras en la toma de decisión de producción.

Escenario agronómico

Al escenario económico descripto se añade un escenario agronómico adverso, debido a la problemática de inundaciones que afecta amplios sectores sobre el sur de nuestra región agrícola, en un periodo crítico del año para la actividad del sector. Se estima que la superficie comprometida supera las 6 millones de hectáreas, cifra que crece luego de cada frente de tormenta y se contrae lentamente en los lapsos de buen clima. En el contexto actual, en el cual luego de cinco campañas húmedas las napas freáticas permanecen próximas a la superficie, incluso el frente de tormenta más débil puede sumar hectáreas comprometidas a la cuenta. No obstante, debe notarse que no toda el área afectada se especializa en la producción de cultivos extensivos. La mayor parte se destina a la actividad ganadera en relieve bajos, con menor aptitud agrícola y menor aporte a la producción nacional de soja. Si bien la superficie comprometida para la producción de cultivos extensivos se reduce a poco más de un millón de hectáreas, cifra considerablemente menor al total del área afectada, no deja de ser una superficie significativa que reduce el área agrícola nacional prevista para este nuevo ciclo.

En la secuencia de siembra en las regiones afectadas, el primer cultivo comprometido es el girasol, seguido por el maíz temprano cuya ventana de siembra comienza a mediados de septiembre y se prolonga hasta principios de noviembre, dando inicio luego a la ventana de siembra de soja de primera. En esta línea de tiempo es altamente probable que, debido a factores climáticos que describiremos más adelante, en un escenario optimista la mayor proporción de lotes hoy en día inundados no modificaran su condición hasta finales de noviembre, momento en el que la ventana de siembra de soja de primera ya se encuentra a mitad de camino.

Es sabido que el retraso en la fecha de siembra genera mermas sobre el rendimiento potencial del cultivo a cosecha. Si a esta reducción en el rendimiento añadiésemos la menor rentabilidad que presenta el cultivo en comparación al ciclo previo y a los márgenes arrojados por maíz durante este nuevo ciclo, es probable que de recuperarse lotes a partir de diciembre en adelante sean destinados a la siembra de este último cereal de verano.

Escenario climático

Durante el inicio del año se registraron sucesivos frentes de tormenta que acumularon abundantes volúmenes de precipitaciones en poco tiempo, generando anegamiento en zonas bajas que posteriormente fueron expandiéndose sobre el sector sur de la región agrícola. A partir de abril las inundaciones comenzaron a afectar la siembra de los cereales de invierno y el escenario se agravó luego de haber transcurrido un invierno atípicamente húmedo que no dio pausa y continuó sumando agua en amplias regiones de Buenos Aires y La Pampa.

Actualmente, nos encontramos próximos a ingresar a uno de los períodos más húmedos del año, incluso con perspectivas de superar el volumen de agua registrado durante el mismo período del ciclo previo. Las perspectivas climáticas para los meses de octubre a diciembre indican que las áreas afectadas por anegamientos en el sur de Córdoba y Santa Fe, oeste de Buenos Aires y norte de la Pampa experimentarán precipitaciones locales superiores al promedio de la región pampeana, provocando nuevos excesos hídricos durante el momento de mayor actividad de siembra de la oleaginosa. Durante el verano se acentuarán los rasgos señalados para la primavera, donde la circulación entre el Ecuador y el Polo Sur continuará muy activa, alternándose largos períodos cálidos con cortos pero muy intensos descensos térmicos, con riesgo de heladas primaverales en gran parte de la Argentina.

Fuente: Infocampo.com

Otras Noticias

  • Rindes en Estados Unidos ahora están por debajo de lo esperado

    Las lluvias que se pronostican en Estados Unidos apuntan a que la recolección se haga más lenta.

    Luego de las importantes subas de la soja del día de ayer que traccionaron también al maíz, vemos hoy una leve baja en el mercado nocturno. Sin embargo los rindes que se vienen comentando en EEUU ahora están por debajo de lo esperado, y las lluvias que se pronostican en ese país apuntan a que la recolección se haga más lenta.

    En Brasil el clima seco persiste sobre el norte de la zona productiva. No se esperan lluvias en los próximos cinco días, y esto también impulsa al alza.

    El tercer elemento a tener presente es que la demanda sigue activa. Si bien las exportaciones semanales de EEUU estuvieron en torno al millón de toneladas, bajando respecto a lo que vimos semanas previas, de todas formas siguen mostrando un buen nivel. Y la semana que viene con China de regreso en el mercado tras el feriado, podría reactivarse la demanda.

    En el mercado de maíz los analistas privados en general apuntan a que los rindes de maíz suban.

    En nuestro país la siembra de maíz viene a buen ritmo en el centro, pero en el sur los problemas de humedad generan una situación más compleja. Lo mismo ocurre con el trigo, sólo que en este caso como gran parte del área está en las zonas con excesos de humedad, vemos que la mitad de la zona está con problemas.

  • La importación temporaria de soja se duplicó este año

    La retención de mercadería por parte de los productores impulsó el ingreso de mercadería del exterior, que en 2017 fue el doble de 2016

    Las importaciones temporarias de soja duplican a las de 2016 como consecuencia de una mayor demanda de la molienda y una fuerte retención de granos de los productores, según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

    Así lo consignó el economista Federico Di Yenno de la entidad quien señaló que "el panorama de la industria procesadora de soja es totalmente distinto al de la exportación".

    "A pesar de tener márgenes muy ajustados, el procesamiento se mantiene firme. En agosto, la industria reportó un procesamiento de la oleaginosa de 3,7 millones de toneladas, casi igual al procesado en agosto de 2016", indicó.

    El acumulado del 2017 asciende a 29,3 millones de toneladas, ligeramente por detrás de los 30,1 millones de toneladas del 2016.

    "Esto es debido al fuerte y atípico mes de enero de 2016, que alcanzó las 3,9 millones de toneladas procesadas luego de los cambios a nivel aduanero y macroeconómico que postergaron el procesamiento de la oleaginosa hacia el 2016", sostuvo el especialista.

    El dato que sobresale para este sector industrial es el de importaciones de soja de países vecinos, principalmente del Paraguay.

    Según datos de Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)y Aduana, al 20 de septiembre las importaciones temporarias de soja alcanzaban a 1,4 millones de toneladas para todo el 2017.

    "Este dato más que duplica lo importado a igual fecha del año 2016. A los proveedores tradicionales, se suma Brasil, desde donde se han importado 136.000 toneladas de soja para su procesamiento y posterior exportación de subproductos", manifestó.

    Los años 2007 y 2008 fueron excepcionales, cuando llegaron a importarse 2,2 y 2,8 millones de toneladas de soja, respectivamente.

    Con respecto al mercado del maíz, se marca la diferencia ante el dinamismo, los últimos datos de comercialización señalan que las Declaraciones Juradas de Ventas Externas de exportación de maíz alcanzan las 18,7 millones de toneladas manteniendo un buen ritmo constante los últimos 5 meses y medio.

    "Utilizando datos de Indec, los informes de line-up de Nabsa y datos del SIM Aduana, se puede estimar exportaciones de maíz por aproximadamente 17 millones de toneladas para el período marzo -septiembre", expresó Di Yenno.

    Quedarían pendientes de embarcar 1,7 millones de toneladas de maíz para cumplir con los compromisos declarados por la exportación.

    "Estos compromisos de exportación ya están holgadamente cubiertos en lo que hace a la compra del grano desde el sector exportador. Al 13 de septiembre, los exportadores tenían adquirido unas 20,7 millones de toneladas de maíz", explicó.

    La demanda de China sigue soslayando al mercado de soja argentina en vista de los compromisos asumidos por los exportadores locales.

    Las declaraciones juradas de ventas al exterior de soja alcanzan a 7 millones de toneladas al 20 de septiembre, muy por detrás de los compromisos de exportación a igual altura del ciclo en otras campañas.

    Fuente: AgroClave

     

    Documento sin título
     
    Capacitación ASAGA
    Próximos eventos

    inocuidad alimentaria

    Publicaciones