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Así lo señaló un informe difundido por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Se trata de 9.176 productores sobre la base de 60.000 empresas agrícolas que operan en el país.

Unos 9.176 productores, apenas un 15% de las más de 60.000 empresas agrícolas que siembran soja en el país, declararon el origen de las semillas que utilizaron en la campaña 2015/16, según un informe final para ese período difundido por el Instituto Nacional de Semillas (INASE).

“Nunca antes hubo tanta información sobre uso de semilla como ahora”, dijo Raimundo Lavignolle, titular del organismo dependiente del Ministerio de Agroindustria, aunque de las declaraciones recogidas de esta porción minoritaria de empresas agrícolas, surge que los productores de soja por el Registro de Usuarios de Semilla (RUS), creado por Resolución 80/2007 del INASE, representaron una porción mayor al 15% del total de las 60.000 empresas agrícolas.

Las declaraciones del origen de las semillas utilizadas, abarcaron 6,67 millones de hectáreas de las 20,48 millones que se destinaron a la oleaginosa en la campaña anterior.

“Uno de los objetivos del RUS es mejorar la transparencia del mercado de semillas, verificando entre otras cosas la adquisición legal de la misma”, explicó el informe oficial.

En ese sentido, el dato más relevante en el desglose de las declaraciones recibidas, indica que el principal origen declarado por los productores corresponde al Uso Propio, con 78,3%, del total, y solamente el 21,7% dijo haber comprado semilla fiscalizada.

El INASE aclaró que su principal foco de atención está puesto sobre los productores de mayor superficie, ya que hay 6.001 productores que representan cerca del 55% de soja.

En este rango de empresas, solamente contestó el pedido de información un pequeño grupo de 611.

Por eso, en su cierre de campaña 2015/16, el organismo decidió dar a difusión un listado de 2.528 usuarios de semillas que no cumplieron con el trámite.

En esa lista aparecen también grandes empresas semilleras, como Monsanto y Syngenta, que habitualemnte alzan la voz exigiendo al gobierno mayores controles sobre el mercado informal de semillas.

El gobierno tomó algunas otras medidas contra los incumplidores. Por ejemplo, se enviaron 87 cédulas notificando las infracciones y se iniciaron 700 trámites de multas a productores por falta de presentación de la declaración jurada.

Además se realizaron 15 inspecciones a comercios que vendieron semillas sin estar inscriptos oficialmente. Todo en el marco de la ofensiva para ordenar un negocio dominado por la “bolsa blanca”, como se conoce en la jerga a la semilla de soja ilegal, pues no está protegida por el derecho al Uso Propio ni tampoco paga los derechos a sus desarrolladores.

Con un resultado dispar en la campaña 2015/16, ahora el INASE acaba de prorrogar hasta el 30 de marzo el plazo para declarar el origen de la semilla de soja utilizada en esta nueva campaña agrícola.

Sólo están eximidos de ese trámite “aquellos cuya facturación anual sea igual o inferior a tres veces el monto correspondiente a la categoría más alta de Monotributo y quienes estén inscriptos en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (RENAF)”.

Fuente: Infocampo

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    Previa a la aprobación de los nuevos materiales, se habrían realizado los estudios pertinentes en los cuales la CONABIA y el SENASA habrían dado su visto bueno diciendo que: “los riesgos derivados de la liberación de este organismo vegetal genéticamente modificados (OVGM) en el agroecosistema, en cultivo a gran escala, no son significativamente diferentes de los inherentes al cultivo de soja no GM” y que  “no se encontraron objeciones científicas para su aprobación desde el punto de vista de la aptitud alimentaria humana y animal”,  respectivamente.

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    Fuente: infocampo

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