¿Olvidó su usuario
o contraseña?
Nacionales
@saganews
Institucionales Nacionales Internacionales
     

Según un estudio del INTA Oliveros, en esa zona se hace un 15% de doble cultivo trigo/soja, 71% de soja de primera y 14% de maíz.

Un estudio efectuado por el INTA Oliveros con el objeto de hacer un seguimiento de los procesos productivos en el sur de Santa Fe y retroalimentar sus proyectos, arrojó una serie de indicadores que resultan muy útiles para el trabajo de extensión con los productores agrícolas.

El régimen de tenencia de la tierra es un aspecto muy importante por su implicancia en la adopción de tecnología, por eso, los investigadores del INTA Oliveros realizaron una encuesta y consultaron a los productores por las tierras de su propiedad como así también por las que alquilaban. “Los valores, en porcentaje, referidos a superficie propia y alquilada muestran que más de la mitad son propietarios que, a su vez, alquilan tierras para producir (58%). Otros datos que surgen del mismo establecen que sólo un 11% se limita a trabajar tierras de su propiedad, mientras que un 31% alquilan”, detallaron desde el INTA.

Desde el punto de vista de la sustentabilidad de los sistemas agrícolas, la planificación de la secuencia de cultivos es un factor clave. En relación a eso, de acuerdo al estudio, en esa zona productiva se hace un 15% de doble cultivo trigo/soja, 71% de soja de primera y 14% de maíz. “Estas cifras indican que en la región analizada, no se realizan las secuencias adecuadas para el uso eficiente de los recursos naturales (suelo, agua, luz, etc.) como así tampoco para un correcto manejo de plagas insectiles y de malezas, entre otros”, indicaron los investigadores.

Si bien un 89% de los productores encuestados fertilizan sus cultivos, se determinó que esta práctica no está basada en un diagnóstico previo que contemple la disponibilidad de los nutrientes en relación a la necesidad del cultivo.

Por eso, será necesario llevar adelante una mayor tarea de extensión en materia de planificación de secuencias de cultivos que contemple la eficiencia del sistema y el cuidado del ambiente.

En cuanto al uso de agroquímicos, el estudio estableció que el 44% de los encuestados deciden por sí mismos sobre las prácticas de control de plagas, y de ese porcentaje, un 63% monitorea sus cultivos. “Este dato indica una tendencia positiva a realizar un manejo integrado de plagas, basando sus decisiones, principalmente en los siguientes criterios: toxicidad para humanos, residualidad y selectividad del producto que utilizan”, señaló el informe.

El 37% restante que no monitorea, tiene en cuenta principalmente las recomendaciones del proveedor, la residualidad del producto y el precio del mismo.

Respecto de las fuentes de información más utilizadas por los productores, las más importantes, de acuerdo a la encuesta, son el asesor privado, las cooperativas y el INTA. “Un 50% mencionó al asesor privado, un 48% al asesor de cooperativas y un 46% al INTA. Se destaca que en el 70% de los casos los productores indicaron que sus asesores estaban vinculados al INTA. Esto respalda la decisión institucional, tomada hace ya mucho tiempo, de considerar a los asesores como actores claves en cualquier estrategia de difusión de tecnología”, destacaron los especialistas de la institución.

El cuestionario utilizado en las encuestas hace referencia a la campaña 2014/2015 pero el período de relevamiento finalizó en febrero del 2016. “Ante las medidas tomadas en diciembre del 2015, que implicaban cambios en la política agropecuaria (retenciones al trigo, maíz y soja), el estudio permitió establecer que podría haber una asociación estadísticamente significativa en las respuestas recibidas antes y después de ese período. Se vio reflejada, especialmente, en cuanto a decisiones futuras sobre la secuencia de cultivos”, explicaron los técnicos. La mayoría de los productores encuestados a partir de diciembre de 2015, respondieron que pensaban cambiar en el futuro su secuencia de cultivos incorporando una mayor proporción de gramíneas.

La investigación fue llevada adelante por Pedro Guglielmone, Silvina Bacigaluppo, Mario Fernández Alsina y Mabel Beatriz Fior.

Fuente: Infocampo

Otras Noticias

  • Descubrieron cómo convertir arena del desierto en tierra fértil para la siembra de cultivos

    Se trata de “NanoClay “, es una arcilla líquida que permite que los suelos áridos del desierto, se conviertan en un lugar óptimo para la siembra.

    Quienes crearon este producto, fueron científicos que la empresa Desert Control, fundada por el científico noruego Kristian Olesen. Desarrollaron esta tecnología llamada Liquid NanoClay “Nano Arcilla Líquida” (LNC) que combina las nanopartículas de arcilla y agua para transformarlas en un nuevo material.

    Los investigadores aseguran que la arena desértica tiene una baja capacidad de retención de líquidos, lo cual hace que sea prácticamente imposible cultivar.

    Cuando se mezcla con la arena del desierto, el LNC permite que el suelo arenoso retenga el agua haciendo del desierto un suelo fértil, según indican. Cambia completamente sus propiedades físicas.

    El proceso para transformar el suelo árido en fértil es “muy simple”. Según indican, “el componente se aplica en el sistema de irrigación común a lo largo del área que queramos tratar. El suelo con el nuevo componente conserva el agua como una esponja, creando una capa de 40 a 60 cm de tierra fértil”.

    “Este proceso no incorpora ningún agente químico. Puede convertir cualquier suelo arenoso de mala calidad en tierras agrícolas de alto rendimiento en sólo siete horas. El suelo requiere un retratamiento del 15%-20% después de cuatro o cinco años si la tierra está labrada y si no está labrada, el tratamiento dura más tiempo” indican desde la compañía.

    Realizaron a la vez, pruebas en el desierto de los Emiratos Arabes, una región que se necesita tres veces más agua para la irrigación en comparación con lugares de clima templado, el consumo de agua se redujo en un 50%, lo que garantiza el doble de la superficie de siembra con la misma cantidad de agua.

    “El costo del tratamiento por hectárea de desierto varía de $1,800-$9,500 (£1,300-£6,900) dependiendo del tamaño del proyecto, lo que actualmente lo hace demasiado caro para la mayoría de los agricultores” indicó uno de los investigadores y agregó que “la idea de la empresa es vender inicialmente la arcilla líquida a los gobiernos, para después continuar con el sector privado”.

    Fuente: Infocampo.com

  • China sigue los pasos de Argentina para la conservación de suelos

    Aplicarán un reglamento de prácticas agrícolas para frenar la erosión producida por la labranza y los cultivos extensivos en los suelos negros del noreste.

    (Xinhua) - Un reglamento para la conservación del suelo negro entrará en vigor el próximo 1 de julio en la provincia de Jilin, noreste de China.

    El documento legal, que también fija el 25 de junio como el Día de la Conservación del Suelo Negro de Jilin, especifica cómo controlar la pérdida del suelo, aumentar la densidad de materia orgánica y preservar la humedad y la fertilidad del suelo.

    "El reglamento llena un vacío legal y fortalecerá la protección del suelo negro", dijo Yu Ping, miembro de la Comisión de Asuntos Legislativos del Comité Permanente de la Asamblea Popular Provincial de Jilin.

    El suelo negro, que en China cubre las provincias de Heilongjiang, Liaoning y Jilin y parte de la región autónoma de Mongolia Interior, es una de las tres áreas de suelo negro más grandes del mundo.

    Debido a su alta densidad de materia orgánica, es muy adecuado para la agricultura. Sin embargo, los cultivos a largo plazo y el uso excesivo de fertilizantes han causado la degeneración de los suelos, amenazando el medio ambiente y la producción de granos.

    Estudios realizados en la zona dan cuenta de que el espesor del suelo ha disminuido drásticamente de más de 60 centímetros en 1950 a menos de 30 cm en la actualidad.

    Fuente: Clarín

     

    Documento sin título
     
    Capacitación ASAGA
    Próximos eventos

    inocuidad alimentaria


    Publicaciones