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Así lo señaló la subsecretaria de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria, Mercedes Nimo. La iniciativa se relanzará en 2017.

“La Argentina tendrá que redireccionar en el futuro sus exportaciones agroalimentarias, ya que actualmente están dirigidas principalmente a los Estados Unidos y Europa y en las próximas décadas los mayores demandantes de alimentos se concentrarán en Asia, África y países de América Latina”, afirmó la subsecretaria de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria, Mercedes Nimo.

La funcionaria disertó sobre el tema “El agregado de valor como eje de la competitividad”, durante las Terceras Jornadas de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) y GS1 que tienen lugar en el predio de La Rural, en esta Capital.

“Para el año 2050 la población mundial llegará a los 10 mil millones de habitantes y la gran demanda alimentaria se concentrará en Asia, África y América Latina, y actualmente la Argentina exporta a EEUU y Europa, por lo cual habrá que hacer cambios fundamentales”, consideró.

Nimo precisó que los cuatro grandes desafíos del futuro son el crecimiento poblacional, el cambio climático, la escasez de agua y tierra cultivable, y el uso de energías renovables.

En cuanto al cambio climático, dijo que es fundamental la reducción de gases de efecto invernadero en la producción de alimentos; y en relación con la escasez de agua y tierra cultivable, dijo que la Argentina no padece ninguna de esas dos problemáticas; y en cuanto a la falta de energía indicó que la actual administración impulsa el uso de energías renovables.

En ese sentido, advirtió que también en el futuro “las empresas van a tener que generar su propia energía renovable”.

La funcionaria sostuvo que el crecimiento de la producción alimentaria argentina para el 2025 está previsto en 1,5%, y destacó que el país es “superavitario” en ese aspecto, es decir, que produce más de lo que necesita para su consumo interno.

Respecto de la industria alimenticia argentina, dijo que la producción agroalimentaria “es el motor de desarrollo del país”, constituye el 45% de las exportaciones con valor agregado y, si se le suma la exportación de commodities, el sector abarca el 60% de las ventas al exterior.

Sobre el actual cierre del comercial global, donde cada vez son mayores los requerimientos para exportar, especialmente a través de barreras no arancelarias, citó una serie de exigencias como “la inocuidad de los alimentos, la certificación de calidad, la trazabilidad, los aspectos nutricionales y aspectos de sustentabilidad”.

En tanto, indicó que los ejes de trabajo de la Subsecretaría a su cargo se basan en los marcos regulatorios de la seguridad alimentaria, el análisis de las cadenas agroalimentarias y el agregado de valor como herramienta.

Paralelamente, Nimo citó al programa nacional Valoremos los Alimentos, que procura evitar la pérdida y desperdicio de alimentos, y destacó el valor de la articulación público-privada en convenios que permitieron la reducción de sodio en alimentos procesados y la reducción de grasas trans.

Como herramientas de diferenciación y agregado de valor, mencionó al sello de calidad “Alimentos argentinos. Una elección natural”, que será relanzado en el 2017 y se trata de una marca voluntaria que, a manera de marca país, puede estar presente en los envases de alimentos.

“Queremos que los supermercados incentiven a los proveedores alimenticios para que incluyan el sello de Alimentos Argentinos”, expresó, y señaló que en el exterior son pocos los canales de comercialización que expenden productos argentinos, con la excepción del vino y las carnes.

Luego, la funcionaria dio a conocer una serie de líneas de financiamiento de capital de trabajo para el agregado de valor en origen en las cadenas regionales, que se canalizan a través del Banco Nación.

También citó al programa Fonapyme, con una tasa equivalente al 50% de la tasa general del Banco Nación, que permite financiar a mediano y largo plazo hasta el 70% de la inversión de una pyme. “Se orientará a los emprendedores que no puedan acceder al crédito bancario y estará disponible a partir del año 2017”, expresó.

Asimismo, habrá programas de aportes no retornables para los sistemas de gestión de calidad orientados también a las pymes.

“Queremos promover el desarrollo del interior del país para que la gente se quede en su territorio, en su lugar de origen”, aseguró Nimo.

La ASU realizó el encuentro junto al GS1, una organización global, sin fines de lucro, conducida por sus socios, dedicada específicamente al diseño e implementación de estándares globales y soluciones para mejorar la eficiencia y la visibilidad a lo largo de la cadena de valor. A nivel mundial GS1 cuenta con una red de Organizaciones Miembro en 150 países que brindan servicio a más de 1 millón de compañías en más de 20 Sectores.

Fuente: Infocampo

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  • Bolivia apuesta fuerte al bioetanol para mejorar la calidad de sus combustibles

    Bolivia está a puertas de iniciar la producción masiva de bioetanol para sustituir la importación de aditivos para gasolina y diésel, utilizados para mejorar el rendimiento de ambos combustibles, luego de realizarse pruebas que han sido calificadas como "óptimas".

    El proyecto está en gran medida relacionado con el ingenio azucarero de Guabirá, de administración privada, situado en la ciudad de Montero colindante con Santa Cruz, la urbe más grande y poblada de Bolivia, y al que podrían sumarse otras plantas del país.

    En declaraciones a los medios durante una visita organizada por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el presidente del directorio del ingenio azucarero Guabirá, Mariano Aguilera, destacó que con la producción del combustible "no vamos a importar" otros aditivos para combustibles.

    Aguilera resaltó el resultado "óptimo" que han dado los primeros 10.000 litros de bioetanol fabricados en el ingenio de Guabirá, que se entregaron a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

    Esta cantidad de combustible se puso a prueba en vehículos de distinta data que recorrieron regiones tropicales y de altitud con buenos resultados, mencionó Aguilera. "En este momento tenemos cinco millones (de litros) para entregar a YPFB", recalcó el empresario. 

    Aguilera señaló que han hecho "grandes inversiones" y que únicamente se aguarda una ley nacional que regule las características de la producción y venta del bioetanol.

    En mayo de este año el Gobierno boliviano y los productores de caña de Santa Cruz acordaron trabajar en la producción de este combustible que implica, entre otras cosas, la extensión del los cultivos de caña.

    Se espera que, para este fin, en los próximos años se inviertan alrededor de 1.500 millones de dólares y que el área de plantación del principal insumo del bioetanol pase de las 151.000 a las 330.000 hectáreas, de acuerdo a estimaciones del IBCE.

    Aguilera citó que Guabirá tiene "en este momento" una capacidad de destilación de 600.000 litros diarios que, pretende se incremente a 1 millón. Al mismo tiempo se pondrá en funcionamiento una planta deshidratadora de alcohol, "la más grande del país", capaz de tratar un millón de litros por día, señaló.

    Aguilera detalló que el proceso de extensión de cultivos de caña de azúcar ya ha comenzado durante esta gestión y que han llegado a las 9.000 hectáreas, que han supuesto una inversión de 9 millones de dólares. "Guabirá tiene planificado invertir más de 40 millones de dólares en dos años", subrayó Aguilera.

    El bioetanol o alcohol anhidro se caracteriza por estar libre de agua mediante un proceso de deshidratación que tiene el objetivo de conseguir un ciento por ciento de consistencia, explicó Samuel Oporto, un ingeniero industrial que trabaja en el ingenio Guabirá.

    Habitualmente se somete a este proceso el alcohol que se extrae de la caña de azúcar o del sorgo, del que se obtiene el alcohol anhidro útil para posteriormente incorporarlo a la gasolina y subir su octanaje.

    Aguilera aseguró que la expansión que este proyecto puede tener "es muy grande" y citó los casos de los países vecinos de Bolivia que han decidido producir el combustible y que en ninguno de ellos se ha retirado de esta producción. "El (país) que ha entrado a la era de los biocombustibles no se ha salido, todos están fomentando", recalcó.

    El empresario añadió que con este proyecto "ganamos todos", en referencia a los trabajadores, empresarios, Gobierno y consumidores. Al respecto, consideró que el bioetanol es un combustible amigable con el medio ambiente, renovable y que además permitirá el ahorro de divisas, hasta ahora destinadas a la importación de aditivos de gasolina.

    Fuente: Clarin

  • Prohibieron el glifosato en Brasil y comenzó una batalla legal

    El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, anunció que el gobierno recurrirá la decisión para intentar revertirla antes de la próxima cosecha. "Suspender el registro de ese producto sería un retroceso ambiental gigantesco", afirmó.

    La decisión llega en momentos en que el gigante agroquímico Monsanto, adquirido recientemente por la alemana Bayer, enfrenta su primer juicio en Estados Unidos por el presunto vínculo entre el cáncer y sus productos a base de glifosato.
     
    El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, quien también es el principal productor de soja del mundo, anunció que el gobierno recurrirá la decisión para intentar revertirla antes de la próxima cosecha.

    "Todo el sistema de siembra directa está basado en el glifosato" y suspender el registro de ese producto "sería un retroceso ambiental gigantesco", afirmó Maggi en declaraciones al diario Valor.

    El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo bajo distintas marcas.

    "Como todos los productos herbicidas, el glifosato es revisado rutinariamente por las autoridades reguladoras para garantizar que pueda ser utilizado de forma segura", afirmó en un comunicado enviado a la AFP la asesoría de Monsanto, una de las principales empresas que produce y comercializa productos a base de glifosato en Brasil.

    Para Monsanto, no existe ningún vínculo entre el glifosato y el cáncer, por lo que no hay motivo alguno para advertir sobre el peligro de utilizar esta sustancia.

    Bayer atribuyó por su lado la orden judicial a una voluntad de "acelerar la actualización (...) de las evaluaciones sanitarias" por parte de Anvisa. "Partimos del principio de que el gobierno brasileño tomará todas las medidas necesarias para anular esa decisión", dijo el grupo alemán a la AFP.

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