¿Olvidó su usuario
o contraseña?
Nacionales
@saganews
Institucionales Nacionales Internacionales
     

Se recogerán datos en tiempo real, la máquina tendrá “bibliotecas” y se ejecutarán decisiones y ajustes en el momento.

INTA Manfredi

Especial para Clarín Rural

La maquinaria agrícola del 2030 es difícil de predecirla. Sin embargo, sí se puede anticipar que la “revolución” estará en la electrónica, software, comunicaciones y conectividad, robotización, innovadores sensores capaces de identificar todo tipo de variables productivas.

Los sensores serán la herramienta del futuro por excelencia ya que ayudarán a recoger datos que alimentarán softwares con inteligencia. Estos estarán montados sobre la máquina, o bien operativos sobre una nube web interconectada con la herramienta. La máquina tendrá “bibliotecas” para transformarlos la información agronómica útil y elaborar un diagnóstico que modifica el comportamiento de la maquina en tiempo real. Pero esto no es todo.

Como parte de este universo también están los actuadores, otra pieza fundamental de esta matriz tecnológica. Por ejemplo, para tomar una dimensión de lo que se viene, el sensor de Precisión Planting 2018 colocado en la cola pisa el grano de la sembradora, mide la humedad de suelo, materia orgánica y limpieza del surco y ordena al metro siguiente el cambio de densidad de siembra con la precisión uno o dos metros cuadrados de nivel de definición, lo que revoluciona el manejo de la microvariabilidad.

Por su parte, las máquinas autopropulsadas tendrán una fuente de energía provista de un motor a combustión interna alimentado por gas-oil, biodiésel, metano o bien híbridos, no, aunque tampoco hay que descartar el uso del hidrógeno como fuente alternativa.

Estos motores alimentarán un generador eléctrico y una bomba hidráulica. Los movimientos precisos de bajo requerimiento de potencia serán eléctricos. Los motores hidráulicos de alta demanda de potencia, no tendrán engranajes, cadenas, poleas o correas. Sólo mangueras y cables inteligentes.

La conectividad será normalizada electrónicamente por ISO BUS, o sea ajuste del lenguaje de conectividad máquina de diferentes marcas de tractores. También en el 2018/19 serán cada día más normales los equipos con ISO BUS 3 donde los sensores de la máquina traccionada gobiernan al tractor, ordenan avanzar, parar, accionar hidráulicos, funcionar a más o menos velocidad de acuerdo a la variabilidad del lote.

Asimismo, habrá cada día menos máquinas por hectárea y de mayor tamaño y capacidad operativa. La globalización en la producción primaria de biomasa será cada día mayor, los productores arraigados y la ruralidad se desarrollará a partir de sistemas productivos que agreguen valor en origen a esa biomasa obtenida de cada metro cuadrado del campo.

Producir en origen seguirá un proceso de industrialización continuando con las transformaciones en proteína animal y también la bioenergía en origen y la energía renovable aportarán a los procesos integrales de alimentos de góndola, todo realizado con crecimiento ordenado en parques agroalimentarios siguiendo procesos de buenas prácticas agrícolas, ganaderas y de manufacturas. También aparecen los procesos de biorefinería, energía de diferentes formas de biomasa.

Este tema de industrializar y transformar la biomasa en origen desconcentrado territorialmente responde a un razonamiento lógico del manejo de los efluentes pecuarios e industriales, que hoy se evalúa y controla como un costo ambiental y económico insostenible.

La trazabilidad de productos y procesos, con códigos QR y otros métodos serán priorizados, el comprador de un alimento argentino de cualquier parte del mundo sabrá qué y cómo se le dio origen a ese alimento desde la elección genética, el lote y el manejo hasta la góndola, con un seguimiento certificado de proceso que asegure inocuidad y respeto por las normas de mercados exigentes.

Fuente: Clarín

Otras Noticias

  • Bayer comprará Monsanto esta semana por US$ 63.000 millones

    Bayer informó además que la empresa fusionada se llamará Bayer, por lo que Monsanto desaparecerá como nombre empresarial aunque sus productos sí lo conservarán.

    La farmacéutica alemana Bayer anunció que el próximo 7 de junio adquirirá la semillera estadounidense Monsanto por US$ 63.000 millones.

    Con todas las autorizaciones en su haber, la firma pidió un crédito de US$ 57.000 millones para financiar su mayor adquisición, la que consideró “un hito estratégico para fortalecer nuestra cartera de negocios de salud y alimentación”, según su presidente, Werner Baumann.

    Adiós Monsanto

    Bayer informó además que la empresa fusionada se llamará Bayer, por lo que Monsanto desaparecerá como nombre empresarial aunque sus productos sí lo conservarán.

    Todo comenzará a regir dentro de dos meses, cuando se cierre la venta de negocios a BASF, que compró unidades de Bayer por 7.600 millones de euros.

    El acuerdo se realizó para cumplir con las condiciones establecidas por las autoridades reguladoras, por lo que Bayer desinvirtió todo su negocio de semillas de hortalizas, algunos tratamientos para semillas y la granja digital. Además, realizó el traspaso de tres proyectos de investigación en el área de herbicidas y, anteriormente, le vendió el negocio de glufosinato de amonio.

    Cómo sigue el proceso

    Los accionistas de Bayer podrán adquirir por 23 acciones propias 2 acciones nuevas a un precio de 81 euros cada una.

    La compañía alemana al comprar Monsanto pasará a tener 115.000 empleados, descontados los de los negocios desinvertidos, y emitirá deuda en dólares y euros por un volumen de 20.000 millones de euros.

    Fuente: infocampo

     

  • Agroindustria aprobó la soja tolerante a dicamba

    Mediante la Resolución 30/2018, la secretaría de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria de la Nación autorizó la comercialización del granos de soja que contengan los eventos que confieren tolerancia al herbicida.

    Mediante la Resolución 30/2018, la secretaría de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria de la Nación autorizó la comercialización del granos de soja, productos y subproductos derivados de éste que contengan los eventos MON-877Ø8-9 x MON-89788-1.

     

    Los nuevos eventos, MON-877Ø8-9 x MON-89788-1 logrados por Monsanto, le confieren al cultivo tolerancia al herbicida Dicamba. Precisamente, el evento logró la introducción estable del gen dmo que produce la enzima dicamba monooxigenasa la cual oxigena el ácido 2-metoxi-3,6-diclorobenzoico-(Dicamba) impidiendo su acción lo cual le cofiere a la planta, tolerancia al herbicida. Además este evento, se apila con  MON-89788-1 que confiere resistencia a glifosato.

    Previa a la aprobación de los nuevos materiales, se habrían realizado los estudios pertinentes en los cuales la CONABIA y el SENASA habrían dado su visto bueno diciendo que: “los riesgos derivados de la liberación de este organismo vegetal genéticamente modificados (OVGM) en el agroecosistema, en cultivo a gran escala, no son significativamente diferentes de los inherentes al cultivo de soja no GM” y que  “no se encontraron objeciones científicas para su aprobación desde el punto de vista de la aptitud alimentaria humana y animal”,  respectivamente.

    Por lo cual, aquellas variedades que posean estos evento, podrán ser utilizadas como materia prima para su procesamiento agroindustrial y con fines de uso alimentario humano y animal, como cualquier otro evento autorizado.

    Fuente: infocampo

    Documento sin título
     
    Capacitación ASAGA
    Próximos eventos

    inocuidad alimentaria


    Publicaciones