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Científicos del grupo de Biorreactores BIO-110 de la Universidad de Granada y de la Universidad de Campinas (Brasil) anuncian la obtención de un biodiesel más efectivo a partir de una mezcla de aceite de pescado (42.1%) y aceite de fritura (57.9%).

El trabajo, que ha analizado trece combinaciones distintas con diferentes aceites, ha sido publicado en la revista Fuel Processing Technology. Otra universidad en Brasil, la petrolera Petrobras y la FAO también investigan o promueven el aceite de pescado como materia prima de biocarburantes.

La Universidad de Granada dio a conocer la semana pasada los resultados de un trabajo de investigación publicado en la revista Fuel Processing Technology en el que científicos del grupo de Biorreactores BIO-110 de la Universidad de Granada y de la Universidad de Campinas (Brasil) estudian las propiedades del biodiesel producido a partir de mezclas de aceites de pescado, de palma y de fritura. El resultado es “un biodiesel más efectivo a partir de una mezcla de aceite de pescado (42.1%) y de fritura (57.9%)”. “Estos subproductos, que se producen en la industria pesquera y en los domicilios y restaurantes locales, permiten conseguir un biodiesel más resistente a la oxidación, sin perjudicar demasiado sus propiedades en frío”, destacan desde la universidad.

El trabajo conllevó la combinación de trece mezclas diferentes de estos tipos de aceite en distintas proporciones, además del biodiesel de los aceites puros, y la posterior producción del biocarburante “a partir de un proceso en dos etapas: esterificación ácida y transesterificación básica”. En el comunicado de la Universidad de Granada afirman que “hasta la fecha se había obtenido biodiesel con buenas propiedades a partir de aceite de pescado, pero presentaba una baja estabilidad oxidativa, debido a su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados”.

Conseguir mayor estabilidad a la oxidación

Pedro Jesús García, del departamento de Ingeniería Química, asegura que “la oxidación del biodiesel es indeseable porque aumenta la viscosidad y da lugar a la formación de sustancias insolubles, lo que puede provocar obturaciones de bombas y tuberías”. Para mejorar la estabilidad a la oxidación se emplean diferentes estrategias, como la adicción de antioxidantes o la utilización de aceites vegetales oxidativamente estables como materias primas. Según los investigadores, el aceite de palma presenta una alta estabilidad a la oxidación debido a su alto contenido en ácidos grasos saturados y el de fritura, además de una mayor estabilidad oxidativa que el de pescado, es una materia prima barata que permite reducir los costes de su tratamiento como residuo.

No es la primera vez que en España se investiga sobre la utilización del aceite procedente de subproductos de la industria pesquera para producir biodiesel. En 2007 el Centro Tecnológico Nacional de Conservación de Productos de Pesca (Anfaco-Cecopesca) inició un estudio del aprovechamiento de la grasa del pescado presente en las aguas residuales de la industria conservera para la fabricación del biocarburante. Fuera de España, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ve las tecnologías de conversión de estos aceites en biodiésel como una manera de “proporcionar medios de subsistencia, producción local de energía y evitar las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Fuente: www.energias-renovables.com

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  • Una edición histórica, que confirma el potencial de la agroindustria argentina

    Frente a la sequía, la 12° edición de la megamuestra fue imponente desde la infraestructura, la presencia de dirigentes, el apoyo crediticio, las innovaciones y los 150 visitantes, nacionales y extranjeros.

    Se fue macerando con el tiempo. Con una tradición que se remonta por lo menos 4 décadas atrás, según como se analice en perspectiva esta pasión de mujeres y hombres, rurales y no tanto. Lo cierto es que la Expoagro más imponente de la historia, que concluyó ayer en San Nicolás, transformó en realidad los sueños de muchos, que pusieron su granito de arena para ir apuntalando esta plataforma que exhibe la potencia de la agroindustria argentina.

    El contexto de sequía, una de las peores justamente de los últimos 40 años, no pasó desapercibido. Al contrario, fue el gran tema subyacente de cada conversación durante los 4 días. Pero en el campo se sabe de enfrentar las inclemencias, climáticas fundamentalmente, así que a pesar de la fama de llorones, aquí se vio gente preocupada, sí, pero más que nada ocupada en seguir adelante.

    La primera que plantó un mojón fue la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, oradora principal de la cena en la noche previa, que en una frase y un par de anuncios, empatizó con los representantes del campo, y de la industria, con los que compartió mesas. “No están solos”, dijo, consciente de las inclemencias climáticas que preocupan al sector, agradeció los “esfuerzos” y se comprometió a favorecer créditos blandos, más allá de continuar con el plan de obras. “No van a atravesar este camino sin nuestra ayuda, porque si el campo crece, crece el país”, concluyó.

    Cuando el martes se cortaron las cintas, la relevancia de esta 12° edición de Expoagro, se constituyó desde la infraestructura, con un predio estable que por primera vez lució mejoras de un año a otro, con visión de mediano plazo. El trabajo conocido de montar un ámbito urbano para menos de 100 horas, quedó atrás. Ahora hay avenidas asfaltadas, nuevas torres de electricidad e iluminación, bebederos, se mejoraron los accesos, los sanitarios son mucho más confortables. Así se percibe claramente más logística organizativa y una mayor independencia de las lluvias; otros años indeseadas, esta vez esquivas.

    Entre otras cosas por esas comodidades, este año la exposición ocupó mayor superficie: 200.000 metros cuadrados, donde se desplegaron 420 expositores, 20 compradores internacionales de 10 países, 4 auditorios, 10 entidades bancarias, 7 razas bovinas y 3 remates ganaderos.

    Allí llegó el presidente Mauricio Macri durante la mañana del primer día, “muy preocupado”, como explicó Alfredo de Angeli, el gran vocero del campo hace 10 años, ahora senador oficialista. Pero lo importante fue que el primer mandatario se hizo cargo. Más allá del nuevo gesto de respaldo al sector agroindustrial, aprovechó el evento para lanzar una serie de medidas de alto impacto en el sector. La más sensible fue el anuncio de un paquete de medidas de alivio financiero para los productores afectados por la fuerte sequía que afecta a la mayor parte de las regiones productivas. El auxilio será canalizado a través de medidas del Banco Central y del Banco Nación, flexibilizando las normas para acceder al crédito en la emergencia y volcando fondos sin tope según los requerimientos de los afectados.

    Además, anunció la eliminación de una serie de registros e inscripciones, galvanizadas durante el kirchnerismo, que complicaban la gestión de las empresas agropecuarias, cualquiera fuera su tamaño. Todos esos registros ahora se concentran en uno solo, lo que elimina burocracia y la pérdida de tiempo en llenar papeles que se superponían unos a otros, sin valor agregado alguno ni en materia de fiscalización ni control.

    Macri también se refirió a los avances en las tres mesas sectoriales que preside: ganados y carnes, forestal y lechera. Y a la gran inversión que se está efectuando en infraestructura. Y finalmente dedicó un párrafo sobre las retenciones. Lo calificó como un impuesto malo que demostró que cuando se lo elimina, la producción explota.

    La presencia de políticos de la oposición, respaldando la movida agroindustrial, pasó a un plano histórico, no de debate actual, el conflicto entre el campo y el Gobierno vivido en 2008. Los líderes de la resistencia contra ese embate fiscal fueron homenajeados como protagonistas de una etapa del país que quiere dejarse atrás Varios gobernadores del peronismo recorrieron la feria con legisladores del PJ, se manifestaron a favor de una reconciliación con el sector y se mostraron como opción.

    Los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta) y Gustavo Bordet (Entre Ríos) encabezaron la comitiva. “La competitividad del sector agropecuario y de las economías regionales es el elemento clave para construir la Argentina federal”, remarcó el salteño, mientras que Bordet reconoció los anuncios del presidente. “Ayudan a la emergencia agropecuaria que declaramos en Entre Ríos”. Los acompañaron el senador Carlos Espínola (Corrientes); los diputados Pablo Kosiner, Diego Bossio, Martín Llaryora y Eduardo “Bali” Bucca, quien en las últimas elecciones jugó junto a Florencio Randazzo. También estuvo presente el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini.

    Asimismo, una postal de la “Argentina racional” la protagonizaron el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que en medio de la negociación entre Nación y Santa Fe, por una deuda de coparticipación se mostraron juntos en Expoagro y aseguraron que las tratativas están abiertas.

    Al compás de los político, más de 10 bancos tendieron puentes crediticios para acompañar al campo. Así, como tantas otras veces, los contratiempos no frenaron el impulso chacarero. Y, si la agroindustria es el motor de la economía nacional, Expoagro volvió a ser el marcapasos de ese corazón con latidos aminorados por cuestiones climáticas. O un inflador que le da aire a la rueda dinámica que se refleja aquí, con intenciones comerciales pero también con afán de catarsis, para retemplar el ánimo con espíritu colectivo.

    Eso expresaron las casi 150 mil personas que, al cierre de esta edición, se habían computado en el ingreso: una pluralidad de almas argentinas y de otras remotas zonas del mundo que se volvieron satisfechas de las innovaciones que encontraron (ver páginas 8 a 18).

    En esa plataforma sólida fluyeron los negocios (ver más en contratapa y nota en sección País del cuerpo principal del diario).

    En suma, como hace 10 años, cuando se habían suspendido las exportaciones de carnes y las retenciones subían pero sigilosamente, desde estas mismas páginas hoy decimos nuevamente que hace falta consolidar este escenario y avanzar con previsión y sustentabilidad, siendo capaces de superar incluso escollos como esta feroz sequía. Aquella vez, dos días después de la Expoagro 2008 realizada en Armstrong, comenzó un desencuentro, la grieta, de la que recién ahora hay esbozos de salida.

    Esta vez, quizás no se trunque la posibilidad latente de un país viable, con inclusión social en diversas provincias. En Expoagro 2018 quedó más demostrado que nunca que hay recursos humanos y materiales para que la agroindustria argentina sea un motor de desarrollo. Para todas y todos.

    Fuente: Clarin

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