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En el Cono Sur, que lidera la producción mundial de soja, la baja en las cotizaciones de los granos reduce la inversión tecnológica y obliga a ajustar costos, pero en Brasil y la Argentina la oleaginosa sumará más hectáreas.

Con la campaña en marcha, la potente agricultura del Cono Sur, que concentra el 60% de la producción mundial de soja, comienza a definir algunas tendencias de peso que van a influir, durante los próximos meses, en el mercado mundial de granos.

El gigante brasileño podría sembrar algo más de las 56 millones de hectáreas que implantó la campaña pasada y alcanzar un máximo de 58 millones de hectáreas,  según el último informe de la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (Conab), pero la falta de lluvias en algunas regiones y la mala coyuntura de precios pueden jugar en contra.

“En el caso del maíz, el menor nivel de precios y la falta de fluidez del mercado son las principales causas que permiten proyectar una merma de área. En ese sentido, los productores están optando por probar con variedades de soja precoces con el fin de capturar ingresos vía la oleaginosa y luego sembrar el maíz safriña (fuera de época)”, indica el primer reporte del Rally Agrícola, un grupo de técnicos y productores, nucleados por la consultora Globaltecnos, que recorrerán lotes de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia con el objetivo de seguir de cerca el pulso de esta campaña y generar información.

Tomando los lotes que deja libre el maíz, la soja ocupará unas 31 millones de hectáreas en Brasil, lo que representaría casi un 5% más que la superficie que se implantó la campaña pasada. Pero, la falta de lluvias viene retrasando las labores de implantación en importantes zonas productoras, principalmente en los estados del sur y el centro oeste.

“Hay que tener en cuenta que los retrasos serán determinantes no sólo por la posible merma en producción para el cultivo de soja, sino también por los efectos potenciales al maíz safriña, que aporta cerca del 60% del total del cereal brasilero”, advierte el reporte.

En la Argentina, los productores comenzaron a sembrar con un panorama complejo.  “El contexto de inflación y un tipo de cambio cuya tasa de depreciación no evoluciona de acuerdo a lo que indicarían los factores macro, están hoy condicionando la estructura de costos y los flujos proyectados”, reconoce el informe.

El problema es que el esquema de retenciones fijas en un contexto de baja de los precios de los granos dejó los números en “rojo” y está condicionando la elección del cultivo y la inversión tecnológica.

El maíz es el que más retrajo su participación. Las cifras oficiales proyectan una caída del 9% (se implantarían 5,5 millones de hectáreas), en comparación con el ciclo pasado, y las bolsas de entre el 15% y el 20%.

La soja volvería a levantar su superficie y alcanzaría las 20,6 millones de hectáreas (casi un 2% más que la campaña anterior), de acuerdo a las estimaciones del Ministerio de Agricultura (las bolsas proyectan un crecimiento del cultivo del 3%). Ya se sembró la mitad del área pronosticada. Las importantes lluvias que recibió la provincia de Buenos Aires complicaron la siembra de la oleaginosa. A esta altura del año pasado ya se había implantado el 56% del cultivo, contra el 34% que se logró esta campaña.

En Paraguay, la agricultura creció un 15% en los últimos cinco años (pasó de 4,6 millones de hectáreas a 5,3 millones de hectáreas). En este ciclo se proyecta que la superficie con soja sería similar a la del ciclo 2013/14 (oscilaría alrededor de las 3,5 millones de hectáreas). “Hay problemas climáticos en implantación, además de un menor desarrollo vegetativo observado, estos son los factores biológicos. Pero la variable precio no tracciona fuertemente como en los ciclos precedentes”, reconoce el reporte.

Los uruguayos sembrarían un 3,2% menos que el año pasado, con una superficie implantada con cultivos de 1,47 millones de hectáreas, según los datos del Ministerio de Agricultura de ese país.  La soja ocuparía 1,26 millones de hectáreas. “La baja del precio, junto a costos que no retrocedieron en relación, son los vectores que dan origen a esta retracción”, advierte el informe, que reconoce que con estos números, al igual que sucede en la Argentina, los arrendamientos también son inviables en varias zonas productivas de Uruguay.

El marco de precios también afecta a los productores bolivianos, que están organizando sus esquemas para optimizar la asignación de los recursos y bajar costos, sobre todo los de transporte, un grave cuello de botella durante los picos de cosecha por la falta de infraestructura. Se prevé que sembrarían 950.000 hectáreas con soja de “verano” y ahora están cosechando unas 280.000 hectáreas que implantaron en el otoño, ya que en Bolivia se puede hacer soja de “invierno”.

Habrá que seguir de cerca estas tendencias para ver cómo evoluciona un bloque que es líder en producción de soja y que también mueve el amperímetro en el mercado mundial del maíz.

Fuente: Clarín Rural

Otras Noticias

  • Lo que viene... la riqueza dormida del agro chino

    En el gigante asiático se está transformando la estructura agrícola, con el ingreso de inversiones privadas.

    El núcleo de la estrategia de “revitalización” del agro chino, formulada por el presidente Xi Jinping en el Congreso del Partido Comunista chino, consiste en 2 medidas fundamentales.

    En primer lugar, la clarificación de la estructura de derechos agrícolas de la República Popular. Es un proceso iniciado en 2014 que culminará en 2019; hasta ahora se han entregado certificados de derechos por 74 millones de hectáreas, que son 82% del total de las tierras rurales.

    Esto es el pre requisito para movilizar la riqueza agrícola china, estimada en 24 billones de dólares, con el objetivo de incorporarlos al mercado capitalista nacional e internacional, en igualdad de condiciones que las tierras urbanas, de modo que pueda ser transferida (monetizada) en gran escala.

    La estructura de derechos del agro chino se divide en tres grandes sectores: los derechos de propiedad de la tierra corresponden a las colectividades rurales (las urbanas en cambio son del Estado); los derechos contractuales pertenecen a los campesinos; y los derechos de gerenciamiento (management) de las actividades agrícolas son inmediatamente transferibles, sin límites para la propiedad extranjera.

    Se unifica en esencia el mercado de tierras rurales y urbanascon un solo sistema de precios libremente establecidos por el mercado.

    El cálculo es que la riqueza en manos de los campesinos asciende a 24,6 billones de dólares (RMB 135.98 billones). Esto implica que le otorga a cada uno de los 872,5 millones de campesinos registrados 23.594 dólares, que es 12,6 veces el actual nivel de ingreso rural per cápita en la República Popular.

    Esta gigantesca movilización de riqueza ajena hoy al mercado provocará un aumento en el consumo de 30% o más en los próximos 10 años en el gigante asiático; y una convergencia de 30 puntos porcentuales entre los ingresos urbanos y rurales (la proporción en la actualidad, en cambio, es de tres a uno).

    El consumo alcanzó a 76,8% del crecimiento del PBI en el primer trimestre de 2018, y se ha transformado en un boom de alcance mundial, liderado por la nueva clase media de 440 millones de personas, con ingresos per cápita superiores a 35.000 dólares anuales.

    Esta monetización de los derechos agrícolas respaldará y alentará la migración del campo a las ciudades de 300 millones de campesinos en 2030; y contribuirá en forma inmediata, a eliminar la pobreza extrema del agro chino, en un proceso que culminará en 2020, con la desaparición de los últimos 30 millones de campesinos pobres en los términos del Banco Mundial (eran 810 millones de personas en 1980).

    La productividad agrícola china es la tercera parte de la manufacturera, debido fundamentalmente a la escasa mecanización del agro por su extrema descentralización (la unidad productiva promedio tiene sólo 0,1 hectárea de extensión).

    La transferencia de derechos agrícolas promueve en gran escala la producción corporativa de alta intensidad tecnológica y de capital, con una creciente mecanización de la última generación tecnológica.

    Se trata de la más grande transformación agrícola de la República Popular desde 1978 y por la escala del país va a tener un profundo impacto en los agronegocios globales.

    Fuente: Clarín

  • El trigo y la soja comenzaron la semana de mercados con fuertes subas

    La soja Chicago May-18 cotizó nuevamente por encima de los 380 u$s/Tn y el trigo registró subas de 6,40 u$s/tn que lo ubicaron por encima de los 180 u$s/tn.

    “Los contratos de soja iniciaron la semana con resultados positivos y se ubicaron en torno a 384 U$S/tn. El mercado encontró respaldo en la firmeza de la demanda. Las primas de exportación subieron en Sudamérica, se aceleraron las compras desde Europa y los precios avanzaron en China. Así, los mercados de soja y derivados parecen recalentarse, con una demanda que intenta abastecerse ante temores por las tensiones comerciales”, informó Grimaldi Grassi.

    Recordamos que el viernes, el USDA reportó ventas diarias por más de 0,5 mill. tn. Según analistas, habrían tenido por destino a procesadores de Alemania y Holanda. El tanto, las primas en Argentina subieron de 80-70 U$c/bu a 150-100 U$c/bu, a lo largo de la última semana. Una situación similar tuvo lugar en Brasil.

    Por otra parte, “la trilla en Argentina se vio demorada en el fin de semana, debido a las precipitaciones que cubrieron a las principales regiones productoras. A la vez, los pronósticos indican nuevas lluvias a partir de mediados de esta semana. Esta situación podría operar como elemento de respaldo adicional en los precios, principalmente de subproductos”, destacó la corredora de granos.

    El maíz cerró la jornada prácticamente sin cambios y se ubicó en torno a 153 U$S/tn. El mercado permaneció expectante a la publicación del reporte semanal de cultivos de EE.UU., de esta tarde. Es posible que en el mismo comiencen a aparecer datos de siembra a nivel nacional.

    Por otra parte, “de cara a la publicación del reporte mensual del USDA, de mañana, recordamos que el mercado estima recortes las proyecciones de producción de Argentina y Brasil. De momento, las estimaciones del Departamento de Agricultura de EE.UU. permanecen muy por encima de las proyecciones de las bolsas e instituciones locales”, agregó GG.

    Finalmente, “los precios del trigo encontraron impulsos en el predominio de bajas temperaturas en las principales zonas productoras de EE.UU. y lograron avanzar cerca de 6 U$S/tn. Según los nuevos mapas climáticos, se estima que las temperaturas se ubicarán por debajo de los registros típicos del año, en los próximos 6-14 días, en la zona de las planicies y el medio oeste. De esta forma, se complica el panorama de los cuadros sembrados, que ya no gozan de protección de nieve. En este contexto, el mercado permanecerá atento al reporte semanal de cultivos del USDA. Recordamos que los lotes presentan las peores condiciones registradas desde el 2002”, concluyó el análisis de Grimaldi Grassi sobre el cierre de los mercados internacionales de granos.

    Subas en el mercado local

    “Comienzo de actividades en esta Bolsa, dando lugar a un mercado de granos con ofertas de compras alcistas, tanto por soja como por los cereales, e interesantes volúmenes de negociación. Por soja, tanto con entrega inmediata como con entrega contractual, las fábricas locales aumentaron su propuesta de compra una vez más por cuarta sesión consecutiva, proponiendo  $ 6.400/t. En tanto, el precio ofrecido por trigo con entrega contractual fue de $ 4.050/t, y la oferta por maíz contractual se mantuvo en $ 3.600/t”, explica el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario.

    En el Mercado a Término de Rosario (ROFEX), el contrato de Soja Fábrica Mayo´18 cotizó a u$s 322.5/ton.

    En el mercado local, los valores ofrecidos en el recinto de la Bolsa fueron los siguientes: por soja, la oferta de compra fue de $ 6.400/t con entrega inmediata, sin cotización para la entrega en mayo; por maíz, el valor de compra fue de $ 3.600/t con entrega contractual, y u$s 180/t entrega en mayo; por trigo, la oferta fue de $ 4.050/t entrega contractual, y u$s 210/t entrega en julio; por girasol, el valor propuesto fue u$s 290/t con entrega inmediata, y u$s 300/t descarga en julio; y finalmente por sorgo, no se registraron ofertas de compras.

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