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La oferta argentina fue autolimitar las exportaciones, a cambio de que bajen los aranceles

El Gobierno aguarda una respuesta de Estados Unidos por una propuesta que le presentó para negociar un acuerdo por los aranceles que ese país le impuso al biodiésel argentino.

Tras una denuncia que presentó la National Biodiesel Board (NBB), una entidad que agrupa a los productores del biocombustible de Estados Unidos, por supuestas "prácticas desleales" (por las retenciones que favorecerían a la industria) y dumping, el mes pasado el Departamento de Comercio norteamericano fijó aranceles provisorios promedio del 57%, dejando el biodiésel fuera de ese mercado. La Argentina logró el año pasado colocar allí 1,5 millones de toneladas, el 90% de sus ventas, y cubrió con ese volumen casi el 20% de las necesidades del mercado de los Estados Unidos.

Tras un descargo que presentó la Argentina, ese país le solicitó una propuesta de acuerdo. La misma llegó hasta el despacho del secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross. La oferta del Gobierno se canalizó vía Cancillería. Según pudo reconstruir LA NACION, la propuesta de acuerdo es por volúmenes y precios para el biodiésel.

Respecto de los volúmenes, la Argentina ofrece una autolimitación que, en principio, rondaría el mismo nivel exportado el año pasado. Es decir, 1,5 millones de toneladas. De esta manera, el país no incrementaría sus exportaciones a cambio de mantener esa participación en el mercado de Estados Unidos

Según la NBB, desde 2014 las importaciones de biodiésel desde la Argentina e Indonesia, otro proveedor, aumentaron 464% y pusieron en riesgo un sector que allí ocupa a unas 50.000 personas. La NBB sigue con atención los movimientos de sus autoridades en las negociaciones con la Argentina.

Además de la autolimitación en el volumen, la Argentina también hizo una oferta por precios, aunque en este caso no trascendieron mayores detalles. El año pasado, el valor de la tonelada exportada estuvo en unos US$ 800.

Algunas fuentes consultadas sostienen que la respuesta a la oferta argentina podría conocerse esta semana.

Encarecimiento

 

Para algunos referentes de la industria, si bien al poner aranceles de un promedio del 57% Estados Unidos dejó de un plumazo afuera de su mercado el biodiésel argentino, en forma paralela dio señales claras para abrir una negociación, que vinieron desde el momento que el mismo Ross tomó el seguimiento del tema y se contactó con el canciller argentino, Jorge Faurie.

Cerrar el mercado no le genera grandes beneficios a Estados Unidos, más allá de la simpatía de sus productores.

Tendrá que suplir con producción propia lo que antes importaba de la Argentina y en lugar de exportar aceite de soja deberá usar un mayor porcentaje de esta materia prima para convertirla en biodiésel, con un posible encarecimiento de precios internos.

Si bien por ahora los aranceles son provisorios, hacia fin de año podrían ser permanentes. Si se llegara a esa instancia, la Argentina tendría el camino libre para reclamar en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Allí el gobierno norteamericano no se encontraría con un antecedente favorable. La Argentina le ganó un panel a Europa en la OMC por haber bloqueado en 2013 el biodiésel, con un planteo similar al que ahora hace Estados Unidos.

Según fuentes consultadas, tampoco a la Argentina le convendría llegar a la OMC. Para ganarle a Europa y esperar que rebaje aranceles, cosa que hizo la semana pasada, tuvo que esperar cuatro años.

A Europa ya se lograron vender casi 100.000 toneladas con negocios que hicieron las firmas Dreyfus, Terminal 6, Cargill y Vicentín.

Fuente: La Nación

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  • Bolivia apuesta fuerte al bioetanol para mejorar la calidad de sus combustibles

    Bolivia está a puertas de iniciar la producción masiva de bioetanol para sustituir la importación de aditivos para gasolina y diésel, utilizados para mejorar el rendimiento de ambos combustibles, luego de realizarse pruebas que han sido calificadas como "óptimas".

    El proyecto está en gran medida relacionado con el ingenio azucarero de Guabirá, de administración privada, situado en la ciudad de Montero colindante con Santa Cruz, la urbe más grande y poblada de Bolivia, y al que podrían sumarse otras plantas del país.

    En declaraciones a los medios durante una visita organizada por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el presidente del directorio del ingenio azucarero Guabirá, Mariano Aguilera, destacó que con la producción del combustible "no vamos a importar" otros aditivos para combustibles.

    Aguilera resaltó el resultado "óptimo" que han dado los primeros 10.000 litros de bioetanol fabricados en el ingenio de Guabirá, que se entregaron a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

    Esta cantidad de combustible se puso a prueba en vehículos de distinta data que recorrieron regiones tropicales y de altitud con buenos resultados, mencionó Aguilera. "En este momento tenemos cinco millones (de litros) para entregar a YPFB", recalcó el empresario. 

    Aguilera señaló que han hecho "grandes inversiones" y que únicamente se aguarda una ley nacional que regule las características de la producción y venta del bioetanol.

    En mayo de este año el Gobierno boliviano y los productores de caña de Santa Cruz acordaron trabajar en la producción de este combustible que implica, entre otras cosas, la extensión del los cultivos de caña.

    Se espera que, para este fin, en los próximos años se inviertan alrededor de 1.500 millones de dólares y que el área de plantación del principal insumo del bioetanol pase de las 151.000 a las 330.000 hectáreas, de acuerdo a estimaciones del IBCE.

    Aguilera citó que Guabirá tiene "en este momento" una capacidad de destilación de 600.000 litros diarios que, pretende se incremente a 1 millón. Al mismo tiempo se pondrá en funcionamiento una planta deshidratadora de alcohol, "la más grande del país", capaz de tratar un millón de litros por día, señaló.

    Aguilera detalló que el proceso de extensión de cultivos de caña de azúcar ya ha comenzado durante esta gestión y que han llegado a las 9.000 hectáreas, que han supuesto una inversión de 9 millones de dólares. "Guabirá tiene planificado invertir más de 40 millones de dólares en dos años", subrayó Aguilera.

    El bioetanol o alcohol anhidro se caracteriza por estar libre de agua mediante un proceso de deshidratación que tiene el objetivo de conseguir un ciento por ciento de consistencia, explicó Samuel Oporto, un ingeniero industrial que trabaja en el ingenio Guabirá.

    Habitualmente se somete a este proceso el alcohol que se extrae de la caña de azúcar o del sorgo, del que se obtiene el alcohol anhidro útil para posteriormente incorporarlo a la gasolina y subir su octanaje.

    Aguilera aseguró que la expansión que este proyecto puede tener "es muy grande" y citó los casos de los países vecinos de Bolivia que han decidido producir el combustible y que en ninguno de ellos se ha retirado de esta producción. "El (país) que ha entrado a la era de los biocombustibles no se ha salido, todos están fomentando", recalcó.

    El empresario añadió que con este proyecto "ganamos todos", en referencia a los trabajadores, empresarios, Gobierno y consumidores. Al respecto, consideró que el bioetanol es un combustible amigable con el medio ambiente, renovable y que además permitirá el ahorro de divisas, hasta ahora destinadas a la importación de aditivos de gasolina.

    Fuente: Clarin

  • Prohibieron el glifosato en Brasil y comenzó una batalla legal

    El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, anunció que el gobierno recurrirá la decisión para intentar revertirla antes de la próxima cosecha. "Suspender el registro de ese producto sería un retroceso ambiental gigantesco", afirmó.

    La decisión llega en momentos en que el gigante agroquímico Monsanto, adquirido recientemente por la alemana Bayer, enfrenta su primer juicio en Estados Unidos por el presunto vínculo entre el cáncer y sus productos a base de glifosato.
     
    El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, quien también es el principal productor de soja del mundo, anunció que el gobierno recurrirá la decisión para intentar revertirla antes de la próxima cosecha.

    "Todo el sistema de siembra directa está basado en el glifosato" y suspender el registro de ese producto "sería un retroceso ambiental gigantesco", afirmó Maggi en declaraciones al diario Valor.

    El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo bajo distintas marcas.

    "Como todos los productos herbicidas, el glifosato es revisado rutinariamente por las autoridades reguladoras para garantizar que pueda ser utilizado de forma segura", afirmó en un comunicado enviado a la AFP la asesoría de Monsanto, una de las principales empresas que produce y comercializa productos a base de glifosato en Brasil.

    Para Monsanto, no existe ningún vínculo entre el glifosato y el cáncer, por lo que no hay motivo alguno para advertir sobre el peligro de utilizar esta sustancia.

    Bayer atribuyó por su lado la orden judicial a una voluntad de "acelerar la actualización (...) de las evaluaciones sanitarias" por parte de Anvisa. "Partimos del principio de que el gobierno brasileño tomará todas las medidas necesarias para anular esa decisión", dijo el grupo alemán a la AFP.

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